Red Bull ha estado trabajando sin descanso en su monoplaza desde el Gran Premio de España, pero parece que han perdido terreno frente a McLaren, Mercedes y Ferrari, acumulando ya siete victorias que se les han escapado. El principal desafío que enfrenta el equipo de bebidas energéticas es la inestabilidad de su bólido. Los ingenieros han tenido dificultades para encontrar la configuración óptima del coche.
“El coche se ha convertido en una bestia que solo Max puede domar. Al principio de la temporada teníamos un coche tan equilibrado como el McLaren de ahora. Podía competir en todos los circuitos y en todas las condiciones. Pero en algún momento nos equivocamos”, dijo Helmut Marko, asesor del equipo a Automotorsport.com.
En Spa, por ejemplo, Max Verstappen mostró su velocidad durante las prácticas libres y la calificación, pero perdió el rumbo durante la carrera, una situación similar a la que ha enfrentado su compañero Sergio Pérez. “Como Mercedes a principios de año, a veces somos rápidos y a veces lentos, dependiendo de las condiciones. A veces incluso en la misma carrera. Si el comportamiento del coche vuelve a ser más predecible, Pérez también recuperará su ritmo”, concluyó Marko. Este fin de semana, en el Gran Premio de los Países Bajos, los Toros Rojos esperan volver a lo más alto del podio.

























