Hacer leche vegetal en casa representa una forma excelente de enriquecer tu dieta, además de proporcionarte la capacidad de personalizar tu bebida a tu gusto. Preparar leche de almendras, avellanas, avena o sésamo en tu propia cocina es una experiencia gratificante que permite evitar aditivos innecesarios y disfrutar de sabores auténticos.
Ingredientes:
- Almendras: 1 taza de almendras crudas
- Avellanas: 1 taza de avellanas crudas
- Avena: 1 taza de avena (preferiblemente sin gluten)
- Sésamo: 1 taza de semillas de sésamo crudas
- Agua: 3-4 tazas dependiendo del tipo de leche
- Opcionales: sal, endulzante (miel y jarabe de arce), extracto de vainilla
Proceso de Elaboración para Hacer Leche Vegetal en Casa:
1. Preparación de los ingredientes:
- Almendras y avellanas: Coloca las almendras y avellanas en un recipiente grande. Llénalo con agua suficiente para cubrirlas completamente. Luego, deja reposar durante 8 horas o toda la noche. Si prefieres una leche más suave, quita la piel de las avellanas después del remojo.
- Semillas de sésamo: Enjuaga las semillas de sésamo con agua fría. Aunque el remojo no es imprescindible, hacerlo brevemente puede mejorar la textura de la leche final.
- Avena: Aunque el remojo de la avena no es esencial, hacerlo puede reducir el contenido de ácido fítico, mejorando la digestibilidad de la leche.
2. Procesamiento y colado:
- Leche de almendras y avellanas: Tras el remojo, enjuaga las almendras y avellanas. Coloca los frutos en una licuadora con 3 tazas de agua. Procesa a alta velocidad hasta obtener una mezcla cremosa. Utiliza una bolsa para leches vegetales o un paño de cocina limpio para filtrar la mezcla muy bien.
- Leche de sésamo: Licúa las semillas de sésamo con 3 tazas de agua hasta obtener una mezcla homogénea. Luego, filtra utilizando un colador fino o una bolsa para leches vegetales.
- Leche de avena: Mezcla la avena con 4 tazas de agua en una licuadora potente. Procesa hasta obtener una mezcla suave. Cuela utilizando un colador fino o una bolsa para leches vegetales para separar la pulpa.
3. Endulzar y ajustar al gusto:
Si luego de hacer leche vegetal en casa deseas endulzarla, agrega una pizca de sal a la leche y ajusta el endulzante a tu preferencia. Miel, jarabe de arce o dátiles son opciones ideales para proporcionar un toque de dulzura.
Por otra parte, si la leche resulta demasiado espesa, incorpora un poco más de agua hasta alcanzar la consistencia deseada.
4. Almacenamiento y uso:
Almacena la leche vegetal en frascos o botellas de vidrio en el refrigerador. Además, te aconsejamos comerla en un plazo de 3 a 4 días para asegurar la mayor frescura posible. Agita bien antes de usar, ya que los sólidos pueden asentarse en el fondo.
En cuanto a su uso, la leche vegetal casera es ideal para incorporar a cereales, batidos, o disfrutarla directamente. Sin dejar de mencionar que su frescura y sabor auténtico la convierten en una adición valiosa a cualquier dieta.

























