Rosa Sóstenes Ulloa, de 64 años, enfrenta una profunda depresión por la ausencia y falta de respaldo de su familia. La viuda de Solís pide al Sistema DIF de los tres niveles gubernamentales apoyo para su tratamiento médico y para sobrellevar la enfermedad que la aquejan actualmente.
Apoyada en su silla de ruedas, Rosa Sóstenes Ulloa, quien perdió a cuatro hijos y a su esposo después de 47 años de matrimonio, siente una inmensa soledad. Hace dos años sufrió una caída que la dejó dependiente.
“Yo sufrí una depresión muy fea, hasta la fecha por la muerte de mi marido hace cuatro años, cuando mi esposo se fue de este mundo, empecé a sentirme mala de las rodillas. Yo antes traía bastón pero con el accidente van a ser ya un año ocho meses que me muevo en silla de ruedas”.
Madre de tres hijas que viven fuera de la ciudad, Rosa Sóstenes Ulloa siente la falta de visitas de la que reside en Tampico. Por ello, solicitó el apoyo de las autoridades para acceder a programas sociales como el de apoyo alimentario y el de adultos mayores.

Como beneficiaria del Instituto Mexicano del Seguro Social, Rosa requiere apoyo para tratamiento médico especializado en Traumatología. Además, espera una cirugía de rodilla y necesita medicamentos que no están disponibles en la institución.
“Se armó un chisme que yo andaba pidiendo limosna y no, todavía no llegó a eso, a pesar de tener 64 años. No pienso hacerlo ahorita, yo estaba yendo a traumatología. Me llevaba una señora y resulta que ahorita ya no me dan asistencia en traumatología, me toca ir el viernes, voy a hablar con la doctora familiar y le voy a decir ¿por qué me quitó traumatología? Ya estaba en lista de espera que me tienen que operar esta rodilla”.
Rosa Sóstenes Ulloa, viuda de Solís, reside en la calle Doctor Matienzo #906 norte, colonia Del Pueblo, en Tampico. Espera mejorar su salud y que la depresión no la consuma por completo.
Por Rufino Aguilera

























