Claudia Sheinbaum reveló la carta enviada a la compañía, donde se aborda el tema y se expone el punto de vista mexicano.
En el documento, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) resaltó la importancia global de Google y cómo el cambio en el nombre del Golfo de México podría afectar la percepción internacional.
“La denominación Golfo de México es aceptada y registrada históricamente”, mencionó el gobierno mexicano.
Claudia Sheinbaum exhibe carta enviada a Google
El gobierno mexicano, en la carta, hizo énfasis en que la denominación de Golfo de México tiene un fuerte respaldo histórico.
“La denominación Golfo de México no obedece a una imposición de una fuente gubernamental única. Como erróneamente sugiere Google, si no que es una denominación aceptada y registrada históricamente”, explicaron.
Además, el documento destacó que esta denominación está registrada legalmente en los índices de la Organización Hidrográfica Internacional. En la cual México y Estados Unidos son miembros, y se respalda por 12 tratados bilaterales.
Aunque el Presidente Trump firmó un decreto el 20 de enero sobre el cambio de nombre, el gobierno de México aclaró que la orden solo tiene efectos en Estados Unidos.
“Tiene efectos exclusivamente dentro de su país, estableciendo un cambio de denominación para una fracción –esto es muy importante– una fracción del Golfo de México, concretamente lo que respeta a la plataforma continental de los Estados Unidos”, puntualizó Sheinbaum.
El gobierno recordó que bajo las normativas internacionales. Específicamente la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, un país solo tiene soberanía completa hasta 12 millas náuticas desde su costa.
“Resulta imprescindible hacer de su conocimiento que tomando en consideración que el Golfo de México abarca zonas marinas de tres países (México, Estados Unidos y Cuba). El caso del decreto solo podría corresponder a las 12 millas náuticas a partir de las líneas de costa de los Estados Unidos”, se aclaró.

























