La ceremonia de investidura de Donald Trump como 47º presidente de Estados Unidos este lunes estuvo marcada por momentos atípicos y polémicos, uno de los más comentados fue cuando intentó besar a su esposa Melania.
Sin embargo, el ala dura de su sombrero lo impidió. Por primera vez en 40 años, —el evento se realizó dentro del Capitolio debido al frío polar que azotaba Washington—.
Bajo la Rotonda del Congreso, entre discursos, guiños y gestos inesperados, el acto dejó varias escenas para el recuerdo.
El accesorio, diseñado por Eric Javits, se robó las miradas del evento, aunque terminó dificultando la interacción entre la pareja. El presidente terminó dándole un “beso al aire”, mientras Melania, impasible, no hizo ningún esfuerzo por recolocar el sombrero.
Melania y Trump se dieron un… beso
El sombrero negro con una banda blanca fue uno de los elementos más destacados de la ceremonia, —eclipsando el predominio de la vestimenta sobria y las cabezas descubiertas entre los asistentes—.
Investidura presidencial llena de polémicas
Joe Biden y Kamala Harris, presentes como parte del protocolo, escucharon el discurso inaugural de Trump con expresiones congeladas. El flamante presidente criticó a la “élite corrupta” y atacó las políticas de la administración demócrata, provocando incomodidad en los exmandatarios presentes, incluidos Bill Clinton, Hillary Clinton, Barack Obama y George W. Bush.
Aunque la cordialidad había marcado el té previo en la Casa Blanca, las tensiones afloraron durante las declaraciones de Trump, que contrastaron con el entusiasmo de sus seguidores y los aplausos de los asistentes más cercanos.
El evento también contó con una significativa presencia de multimillonarios del sector tecnológico. Elon Musk, Sundar Pichai, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg y Tim Cook son algunos de los nombres destacados. A Musk, se le vio riendo, levantando el pulgar y conversando animadamente con otros empresarios. La inclusión de figuras de esta magnitud marcó un sello personal en la ceremonia.
En un giro inesperado, Donald Trump no apoyó su mano sobre la biblia ni la Constitución al jurar su cargo, rompiendo una tradición simbólica, —el gesto de Trump generó dudas sobre si fue un descuido o una decisión deliberada para romper con el protocolo—.
Donald Trump desde el primer momento que su regreso a la Casa Blanca estuvo lleno de momentos únicos y controvertidos, reafirmando su sello personal.
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