México no tiene las condiciones necesarias para garantizar que los migrantes extranjeros permanezcan por tiempo indefinido como un “tercer país seguro”. Así lo aseguró, el diputado local Isidro Vargas Fernández, representante de Matamoros, con respecto a la crisis migratoria en la frontera norte en Ciudad Victoria.
“La medida idónea es que regresen a sus países”.
Las autoridades estiman que deportaron a unas 6 mil personas en el país, incluyendo 4 mil mexicanos y 2 mil extranjeros. Por eso, se han habilitado albergues para recibir a quienes llegan en busca de refugio, en la frontera tamaulipeca, principalmente en Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa.
“Principalmente en la frontera tamaulipeca, en Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa se han activado albergues para personas migrantes”.
Como coordinador del grupo legislativo del Partido del Trabajo, insistió en que las circunstancias actuales del país no permiten garantizar estabilidad a los migrantes. Esto por la misma crisis migratoria en la frontera norte en Ciudad Victoria.
“Las condiciones actuales no están para que México esté considerado como un tercer país seguro. Las condiciones de la frontera norte en Tamaulipas no están dadas para que se pueda dar la seguridad alimentaria y la seguridad legal a las personas migrantes. Porque la frontera tiene muchos retos y enfrenta muchas problemáticas en demanda de servicios públicos, en atender los programas para las familias tamaulipecas”.
Vargas Fernández señaló que Tamaulipas ofrece oportunidades laborales a los mexicanos deportados. Destacó que los tres niveles de gobierno han manejado las deportaciones sin incidentes.
“Pero en el caso de personas que no son de México se ve la forma de que regresen a sus países. Creo que la atención ha sido oportuna y no ha habido percances en estos movimientos migratorios”.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























