Uriel Carmona Gándara deja su cargo como fiscal general del Estado de Morelos, el Congreso del estado así lo decidió. Dicha medida, se tomó tras una votación mayoritaria que apoyó su remoción, en respuesta a una solicitud formal del Poder Ejecutivo estatal, liderado por la gobernadora Margarita González Saravia.
Cabe mencionar, que esta solicitud fue presentada por su jefe de oficina, quien exigió la separación de Carmona Gándara del cargo.
Después de que el oficio llegó al Congreso local, Rafael Reyes Reyes, coordinador de los diputados de Morena y presidente de la Junta Política. Por ende, convocó a una reunión de emergencia para abordar la situación del fiscal. Cabe destacar que esta no era la primera vez que se planteaba una solicitud de este tipo; anteriormente, el Ejecutivo había enviado otro documento a la presidenta del Legislativo, Jazmín Solano, reiterando la necesidad de su destitución.
Asimismo, —uno de los principales señalamientos en contra de Carmona Gándara— provino de la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Quien lo calificó como un obstáculo para la pacificación de Morelos. Durante su gestión como jefa de gobierno de la Ciudad de México, acusó a Carmona Gándara de encubrir a los asesinos de Ariadna Fernanda ‘N’ y de manipular pruebas para evitar que el caso fuera tratado como feminicidio.
¿De qué se le acusa a el ex fiscal de Morelos Uriel Carmona Gándara?
El ex fiscal enfrentó tres procesos penales relacionados con el caso de Ariadna Fernanda, lo que resultó en su detención y en un periodo de prisión preventiva. También se le imputa su presunta participación en la tortura de un individuo conocido como El Diablo. Durante su tiempo en prisión, pasó casi dos meses, incluyendo un periodo en el penal de máxima seguridad de El Altiplano.
De igual forma, el ex fiscal también fue señalado por supuestamente proteger al ex gobernador Graco Ramírez y por mantener una confrontación con el ex mandatario Cuauhtémoc Blanco. Se le acusó de impulsar investigaciones contra funcionarios cercanos a Blanco y de perseguir judicialmente a periodistas, mediante la fabricación de delitos.
Por otra parte, entre los señalamientos que han rodeado su administración. Se encuentran acusaciones de desvío de recursos y la creación de una red de influencia con nexos políticos y criminales. A pesar de las denuncias y su estancia en prisión, fracciones parlamentarias del PRI, PAN, Movimiento Ciudadano y Nueva Alianza en el Congreso de Morelos. Habían mostrado oposición a su destitución, lo que le permitió regresar a su cargo.
Por su parte, la gobernadora Margarita González Saravia insistió en la necesidad de su remoción. Con ello, argumentando no solo su prolongada permanencia de siete años en el cargo, sino también su inacción en casos de alto perfil.

























