Margarita González Saravia, gobernadora de Morelos, aseguró que la destitución del fiscal Uriel Carmona llevada a cabo el día de ayer 6 de febrero, —no fue para proteger al exgobernador y actual diputado Cuauhtémoc Blanco Bravo—, sino que se trató de una promesa de campaña.
Apenas ayer, el Congreso de Morelos aprobó la remoción de Carmona, horas después de que el fiscal presentara una solicitud de desafuero contra Blanco Bravo en la Cámara de Diputados. La denuncia involucra a Cuauhtémoc Blanco en un caso de presunta violación en grado de tentativa. Fabiola “N” lo señaló en 2023 como responsable del hecho.
Durante una conferencia de prensa, González Saravia cuestionó la actuación del exfiscal. Al señalar que debía haber presentado la denuncia desde el año pasado y no hasta ahora.
“Yo creo que el fiscal se sintió atrapado cuando supo que nosotros íbamos a tener mayoría en el Congreso. Y eso fue un salvavidas que trató de usar él, una forma de presionar, es muy su estilo también, el hacerlo, porque esta denuncia la tenía desde el 2023 y siempre la usó como una forma de chantaje”, afirmó la gobernadora.
Gobernadora de Morelos niega proteger a Blanco tras destitución de fiscal
Según González Saravia, la salida de Carmona permitirá que la fiscalía trabaje de manera coordinada con el gobierno estatal y las fuerzas de seguridad. Ya que el exfiscal enfrentaba denuncias a nivel federal que generaban un “desgaste muy importante”.
Tras la destitución, el Congreso de Morelos aprobó una terna propuesta por la gobernadora, de la cual resultó electo Edgar Ceballos Maldonado, quien hasta ahora fungía como su consejero jurídico.
González Saravia —defendió la designación— al señalar que Ceballos Maldonado es un funcionario de su confianza, con un perfil íntegro para el cargo. También adelantó que presentará una reforma ante el Congreso. Con ello, para que el fiscal de Morelos tenga un periodo de gestión igual al del gobernador en turno.

























