El Congreso de Tamaulipas aprobó una reforma que prohíbe los corridos “tumbados” en Tamaulipas. Solo aquellos artistas que ya tenían un contrato firmado antes de la entrada en vigor de esta reforma podrán seguir presentándose con este género. Así informó el diputado local Eliphalet Gómez Lozano, del Partido del Trabajo (PT).
Queda prohibido cualquier evento o espectáculo público o privado que promueva la apología del delito, tal y como lo hacen la mayoría de las letras del género de los corridos ‘tumbados’. Gómez Lozano destacó que en México existen otras formas de expresión cultural que vale la pena impulsar:
“En nuestro país existe amplia diversidad cultural misma que enriquece como mexicanos y nos llena de orgullo hacia el exterior generándonos una identidad e incentivo de pertenencia a esta riqueza cultural de nuestro país”.
Asimismo, el diputado hizo énfasis en la influencia de la música popular:
“Un claro ejemplo es sin duda la música, que en sus géneros populares además de ser reconocida internacionalmente, tiene su impacto dentro de la sociedad lo que conlleva a una gran responsabilidad en cuanto a su contenido y el mensaje que aporta”.
En cuanto a la promoción de una cultura pacífica, Eliphalet Gómez Lozano expresó su apoyo a la paz y los valores que la sustentan. Se pronunció a favor de la cultura de la paz para que se promuevan una serie de valores, actitudes y comportamientos, que rechazan firmemente la violencia en todas sus expresiones y buscan prevenir los conflictos.
Por su parte, recordó que la libertad de expresión no debe confundirse con la protección de conductas ilícitas. Así que la reforma que prohíbe corridos tumbados en Tamaulipas se aprobó sin dudas.
“No se puede confundir el derecho de la libertad de expresión pues esto no puede amparar conductas tipificadas como delitos. Urge prevenir conductas peligrosas, todas y todos debemos estar comprometidos en preservar la paz y proteger principalmente a nuestras niñas y nuestros niños adolescentes, también de situaciones o actos que atenten contra su formación y desarrollo”.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























