La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) condenó enérgicamente los crímenes ocurridos en el rancho Izaguirre, en Jalisco, y urgió a las autoridades a esclarecer los hechos. Este hallazgo, que reveló restos humanos, prendas y objetos personales, ha generado un llamado a la justicia en medio de una crisis de desapariciones y violencia en el país.
A través de un comunicado, la organización destacó la gravedad del caso, señalando que, aunque algunos comparan esta violencia con los campos de exterminio nazis, en México, las prácticas de tortura y desaparición se han documentado durante el siglo XX y la ‘Guerra contra el Narco’. La violencia ahora se atribuye principalmente a organizaciones criminales que operan en un contexto de economía ilícita.
Ante esto, la CNDH trabaja en un informe sobre fosas clandestinas con el objetivo de promover el derecho a la verdad y la justicia. Además, ha reforzado las medidas cautelares para los integrantes de “Guerreros Buscadores de Jalisco” y sus familiares, debido a la posible violación de derechos humanos en este caso.
CNDH exige justicia ante crímenes perpetrados en el Rancho Izaguirre
Sobre el rancho Izaguirre, —la CNDH alertó— que los restos encontrados sugieren que el lugar pudo haber sido utilizado para la trata de personas y para ejecutar asesinatos, lo que demuestra una extrema violencia hacia las víctimas.
A su vez, este hallazgo se produce seis meses después de un operativo fallido de las autoridades locales y la Guardia Nacional, quienes no realizaron una investigación completa, lo que refleja negligencia por parte de las autoridades responsables.
—Por igual, bajo este contexto, la CNDH subrayó la necesidad de mejorar las oportunidades para los jóvenes del país—. Y, de este modo, romper el ciclo de violencia que alimenta la delincuencia organizada. La sociedad exige respuestas claras y contundentes ante estos crímenes, especialmente en un contexto de desinformación.

























