Un nuevo frente frío se dirige al norte de Tamaulipas y trae consigo lluvias que podrían aliviar un poco la falta de agua en la región. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las precipitaciones están previstas principalmente para el miércoles 26 y jueves 27 de marzo.

Pese a que llegan como esperanza en zonas con sequía, las lluvias podrían venir acompañadas de condiciones peligrosas.
“Las lluvias pronosticadas podrán estar acompañadas de descargas eléctricas y caída de granizo, así como rachas de viento que podrían ocasionar la caída de árboles y anuncios publicitarios”, alertó el SMN.
El fenómeno se formará al combinarse con nubosidad en el norte del país y humedad del Océano Pacífico, condiciones ideales para generar lluvias de intensidad variable. En Nuevo Laredo ―que enfrenta una sequía severa― se espera que el miércoles caigan hasta 15 milímetros de agua; y el jueves, 28 milímetros, según el portal Meteored. Reynosa podría tener lluvias más ligeras, con apenas 6 milímetros el miércoles. En Ciudad Victoria, el jueves se prevén 15 milímetros.

Desde el martes 25, se anticipan lluvias dispersas y vientos de hasta 60 kilómetros por hora. El miércoles y jueves; se prevén acumulaciones de 50 a 75 milímetros y ráfagas de hasta 80 km/h, con posibles tolvaneras.
El SMN también advirtió sobre riesgos adicionales por el frente frío norte de Tamaulipas:
“Las precipitaciones podrían generar el incremento en los niveles de ríos y arroyos, deslaves, encharcamientos e inundaciones en zonas bajas”.

Asimismo, debido al viento, hay alto riesgo de que se propaguen incendios forestales, por lo que se pide a la población extremar precauciones. Por su parte, las autoridades recomiendan estar atentos a la información oficial y seguir las indicaciones de la Coordinación Estatal de Protección Civil de Tamaulipas.
Por Jordan Espinosa

























