Un feroz incendio azotó la colonia Américo Villarreal Guerra en Altamira, destruyendo cientos de vehículos en el mesón y grúas Martínez. Las llamas del gran incendio en Altamira alcanzaron el terreno de una hectárea y se extendieron hacia el fraccionamiento San Ángel, afectando al menos cuatro viviendas.

El siniestro comenzó en un zacatal; rápidamente se descontroló en la zona ubicada sobre la avenida Armada de México, donde se resguardaban autos chatarra. Esto provocó un “código rojo“, que movilizó a diversas corporaciones de emergencia. Entre ellos, Bomberos, Protección Civil, la Armada de México, Defensa Nacional y grupos de voluntarios. Todos trabajaron en conjunto para sofocar las voraces llamas.

La falta de equipo en el cuerpo de bomberos fue evidente. Lo que llevó a realizar un llamado a Petróleos Mexicanos, ASIPONA, el Aeropuerto de Tampico y empresarios locales para proveer pipas de agua. También se solicitó la colaboración de los municipios de Ciudad Madero y Tampico para sumarse a los esfuerzos de sofocar el fuego.

El incendio fue tan destructivo que la Armada de México intervino; utilizando un helicóptero para lanzar agua desde el aire y evitar que el fuego se extendiera hacia los fraccionamientos San Ángel y San Gerónimo. Así que las autoridades evacuaron a las familias y les pidieron desconectar los tanques de gas para prevenir explosiones.

Afortunadamente, el fuego se encuentra controlado en un 60 %, lo que ha permitido frenar su avance hacia las viviendas cercanas. El alcalde de Altamira ―Armando Martínez Manríquez― supervisó el lugar y expresó su apoyo a los equipos de emergencia.

Por su parte, el reconocimiento fue para los Bomberos Voluntarios de Altamira. Pese a que no contaban con recursos limitados― demostraron gran capacidad y coordinación para enfrentar esta emergencia.
Por Rufino Aguilera

























