Max Verstappen no está precisamente contento con el cambio que dejó a Liam Lawson fuera del equipo de Red Bull para darle su lugar a Yuki Tsunoda. Así lo reconoció Helmut Marko, asesor de la escudería, quien aseguró que la decisión fue pensada no solo para el beneficio del equipo. Si no también para ayudar a Verstappen en su búsqueda de un quinto título mundial.
“Sabemos que Max Verstappen no está contento, pero necesitamos dos coches en cabeza”, comentó Marko en una entrevista con De Telegraaf.
Aunque Verstappen no apruebe la movida en el Red Bull, Marko destacó que el cambio tiene un propósito claro: luchar por el campeonato de constructores y ayudar a Max Verstappen a asegurar el título. Además, destacó la importancia de aprovechar la experiencia y el buen estado físico de Tsunoda este año.
“Eso cuenta, y al final, beneficia al equipo como también a Max”, agregó.
Marko también dejó claro que Tsunoda tendrá toda la confianza del equipo hasta el final de la temporada.
“Creemos que puede hacer el trabajo. Dio un gran paso. Es extraño que después de cuatro años, ahora en su quinto año, tenga una personalidad mucho más fuerte, más confianza e hizo dos carreras muy buenas. Simplemente, su estrategia no funcionó en Racing Bulls”, explicó.
En cuanto a Lawson, quien regresa a Racing Bulls, Marko reconoció que el piloto sufrió con la presión. Pero que ahora tiene una nueva oportunidad para demostrar su potencial.
“Lamentablemente, su desempeño no fue lo suficientemente bueno y eso es producto de la confianza en sí mismo. Perdió la confianza y no pudo mostrar su verdadero potencial”, dijo Marko a la BBC Radio 5 Live Breakfast.
No obstante, Marko dejó claro que a Lawson no lo han echado de la Fórmula 1.
“Racing Bulls le dará la oportunidad de recuperarse y su carrera comenzará de nuevo. Para su beneficio, vuelve a Racing Bulls, que tiene un coche capaz de estar entre los 10 primeros en la clasificación y la carrera”, destacó.
Finalmente, el asesor de Red Bull mencionó que esperan que Verstappen enfrente dificultades en el Gran Premio de Japón.
“Es imposible dar la vuelta a un coche tan difícil como el RB21 tan rápido. Pero Max tuvo una reunión muy positiva con los ingenieros. Seguimos teniendo confianza, pero siendo realistas, las próximas tres carreras seguirán siendo muy difíciles para nosotros”, concluyó.

























