La jornada del 8 de marzo en Tamaulipas fue escenario de una serie de protestas de colectivos feministas en Victoria que exigían justicia y denunciaban la impunidad en los casos de violencia de género. Un grupo de mujeres marchó desde el patinadero de la calle 17 Carrera hasta el Palacio de Gobierno; donde prendieron fuego a una de las puertas principales del edificio, ubicada en la intersección de las calles 15, Hidalgo y Juárez.
Durante la marcha, las protestantes realizaron pintas en el monumento al general Pedro José Méndez y corearon consignas como “Ni una más”, “Con las niñas no” y “Justicia para Valentina”.

El incendio de la puerta del Palacio de Gobierno desató un fuerte debate en redes sociales. Si bien algunos criticaron la acción, considerándola excesiva, otros la defendieron como una medida desesperada ante la inacción de las autoridades.
“Este no debe ser el modo en que se exija justicia”, opinó un usuario. Mientras que otros respondieron con la contundente frase: “si no hacen este tipo de manifestaciones, las autoridades nunca hacen nada al respecto”.

Asimismo, durante la protesta, también se colocaron tendederos con nombres y fotografías de presuntos agresores. Considerando que un candidato a la presidencia municipal de Victoria apareció en la lista, causó aún más controversia. Esto alimentó la discusión en torno a la jornada.
Es evidente que las manifestaciones del 8M en Tamaulipas ―como en otras partes del país― fueron una muestra del reclamo por justicia para las mujeres. La demanda en las protestas de colectivos feministas en Victoria es clara: terminar con la impunidad y crear un entorno libre de violencia de género.
Por Jordan Espinosa

























