La constante llegada de migrantes a Matamoros ha obligado a reforzar las medidas de sanidad, justo mientras las personas buscan regularizar su estancia en México o cruzar hacia Estados Unidos. Actualmente, cerca de 400 migrantes se encuentran alojados en los refugios locales, sobre todo en los espacios gestionados por la iglesia católica, según compartió José Luis Elías Rodríguez, colaborador de la Pastoral de Migración.
Explicó que, desde hace algunas semanas, el flujo de la llegada de migrantes a Matamoros ha disminuido considerablemente. Ahora arriban entre una y dos familias por semana, dependiendo de su situación de vulnerabilidad.
“Estamos contando con un número muy tranquilo de huéspedes dentro de los albergues, por ejemplo, en el que tenemos en el Hospital Alfredo Pumarejo estamos a un 30 % de su capacidad habitual”.
Comentó que muchos de los migrantes alojados ya están dando pasos para construir una vida en la ciudad. Pues están comenzando a trabajar o incluso integrándose al sistema educativo.
“Incluso los niños están estudiando según los niveles que sean necesarios, por eso agradecemos siempre el apoyo de las instituciones”.
Además, algunas familias están recibiendo respaldo de organizaciones internacionales que impulsan actividades recreativas, de arte, de salud y de apoyo psicológico. En total, se calcula que entre 70 y 80 familias se encuentran bajo resguardo en los albergues coordinados por la Diócesis Matamoros-Reynosa.
“Aunque sabemos que muchas de estas familias o estas personas están iniciando sus trámites ante la Comar o ante instituciones federales, esperando una pronta respuesta para también ellos tomar una decisión a futuro”.
Por su parte, detalló que tanto familias como personas solteras están a la espera de documentos que les permitan quedarse legalmente en Matamoros o en el resto del país.
Por Jorge Capetillo

























