La presa Vicente Guerrero, que es el corazón del abasto de agua para Ciudad Victoria, anda rondando el 59.3 % de su capacidad. Eso equivale a 2 millones 318 mil metros cúbicos, según el último reporte del Monitoreo de nivel de Presas de la CONAGUA en Tamaulipas.
Ubicada en Padilla, esta enorme presa ya empieza a sentir los efectos del clima y se ve reflejado en el nivel de presas en Tamaulipas. Hace menos de un año, con la tormenta tropical “Alberto”, alcanzó casi el 70 %. Pero ahora, con el estiaje acercándose, la historia empieza a cambiar.
Por eso, las autoridades decidieron bajarle al ritmo. Han empezado a reducir los horarios en la red de agua potable para cuidar el nivel del embalse. Desde que se inauguró en 1967, la Vicente Guerrero ha vivido de los escurrimientos del río Soto La Marina. Después de “Alberto”, ese río siguió mandando agua durante semanas, ayudando a mantener el nivel de presas en Tamaulipas.
Aun así, no hay alarma. Después de ocho años de una sequía tremenda, en mayo de 2024 esta presa apenas tenía entre 7 y 8 % de llenado. Así que comparado con eso, la situación actual todavía pinta mucho mejor.
Lo importante es que esta presa es clave. Está entre las diez más grandes de México, en el lugar número 8, con capacidad de 3 mil 936 millones de metros cúbicos. Para darse una idea, es cinco veces más grande que la presa El Cuchillo de Nuevo León. Y no es cualquier dato: el 70 % del agua que llega a las casas en Ciudad Victoria viene de aquí. El resto se lo reparten entre el manantial de La Peñita y los pozos al norte de la ciudad.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























