En plena temporada de Cuaresma y con el aumento del consumo de mariscos —por los festejos de Semana Santa—, la organización Oceana advirtió que cerca del 40 por ciento de la pesca en México es ilegal, aunque se comercializa como si fuera legal. A este fenómeno se le conoce como lavado de pescado.
La ONG, enfocada en la protección de los océanos, explicó que esta práctica va más allá del origen del producto: también se sustituyen especies en pescaderías, supermercados y restaurantes. De hecho, el 44 por ciento del pescado legal llega a ser reemplazado por producto ilícito sin que el consumidor lo sepa.
Desde Oceana lanzaron un llamado tanto a consumidores como a autoridades para fomentar prácticas responsables que beneficien al sector pesquero mexicano y protejan los ecosistemas marinos.
“Este periodo es una oportunidad ideal para visibilizar los desafíos que enfrenta nuestro sector pesquero, uno de ellos es la falta de una Norma de Trazabilidad de Pescados y Mariscos que permita saber el recorrido de los productos del mar desde el barco hasta nuestro plato”, expresó Esteban García-Peña, Coordinador de Investigaciones y Política Pública de Oceana en México.
Asimismo, la trazabilidad no solo repercute en los miles de pescadores que compiten en desventaja, sino también a consumidores.
“La falta de un sistema efectivo de trazabilidad no solo afecta a los más de 300 mil pescadores mexicanos que compiten en desventaja frente a productos de origen dudoso, sino también a los consumidores que merecen acceso a información confiable sobre sus alimentos”, agregó García-Peña.
Además, Oceana —planteó— que la política pesquera actual tiene varios pendientes, como reconocer la pesca como actividad estratégica para la soberanía alimentaria, asegurar transparencia en toda la cadena, proteger las economías costeras y garantizar información confiable para los consumidores.
Oceana advierte sobre pesca ilegal en México
Para esta Semana Santa, la ONG compartió algunos consejos prácticos para elegir productos del mar con mayor seguridad:
¿Cómo reconocer un pescado fresco?
- Ojos: Deben estar brillantes y claros.
- Piel: Húmeda, con escamas bien adheridas.
- Branquias: De color rojo intenso.
- Carne: Firme y que recupere su forma al tocarla.
Evita pescados con:
- Ojos opacos, piel seca o escamas que se desprenden con facilidad.
- Branquias grises y carne blanda.
Señales de buena calidad:
- Olor: Suave y a mar. Rechaza los de olor fuerte o tipo amoniaco.
- Textura: Firme. Si está pegajoso o se deshace, no lo compres.
- Mariscos: Camarones brillantes y firmes. En moluscos, que las conchas estén cerradas o se cierren al tocarlas.
—En estas vacaciones, elegir mariscos de forma responsable no solo cuida tu salud, también protege a miles de familias pesqueras y al océano—.

























