Después del desastre en Bahréin, las alarmas se encendieron fuerte en Red Bull. Helmut Marko, asesor del equipo, lo soltó sin rodeos: hay miedo de la salida de Max Verstappen.
“Todo salió mal, está claro. Debemos hacer progresos que no se expresen en puntos, sino en el cronómetro. Con un rendimiento así, no tendrá nada que ver con el Campeonato del Mundo. La preocupación es grande. Como he dicho, las mejoras tienen que llegar en un futuro próximo para que tenga un coche con el que pueda volver a ganar”.
Y no es para menos. Verstappen pasó de ganar en Japón a terminar en sexto lugar en Bahréin, lo que lo dejó rezagado en la pelea por el campeonato. Mientras tanto, Yuki Tsunoda apenas logró un noveno puesto. Marko fue claro: el auto simplemente no está dando lo que se necesita.
“Tenemos que crear una base con un coche para que pueda luchar por el Campeonato del Mundo, de lo contrario, corremos el riesgo de perder a Max”, dijo Helmut a Sky Deutschland.
La situación pinta complicada, sobre todo porque no se ve una mejora inmediata en el horizonte para el RB21. Lo cual aumenta el temor de una posible salida de Verstappen.
“A corto plazo, no hay nada que podamos hacer técnicamente. Al menos cuando estemos en Europa, esperamos ver progreso. Pero con una actuación como ésta, no podremos pelear por el título mundial”.
Marko también aceptó que en Red Bull hace falta una sacudida interna. Necesitan trabajar mejor y repensar su estrategia desde cero. Así que, mientras el equipo se pregunta en qué fallaron, la gran incógnita sigue al aire: ¿seguirá Verstappen con ellos si el coche no da el ancho?
“Necesitamos cuestionar nuestro enfoque. Por ejemplo, debemos tener un mejor programa de entrenamientos y usar más el motor para comprender nuestra situación. Tenemos muy buen personal, pero tienen que reflexionar sobre sí mismos y todos deben ser abiertos y honestos. Sabemos que el coche no es competitivo, ¿pero por qué?”.

























