Una de las tecnologías más revolucionarias que se han inventado es la inteligencia artificial. Como si se tratase de un elemento casi mágico, su aplicación está siendo muy tangible en muchos aspectos del ámbito digital. Uno de ellos es el relacionado con el iGaming, nombre con el cual se conoce al sector del juego en línea.
En este artículo, vamos a repasar algunas aplicaciones prácticas que ayudarán a entender el potencial de una herramienta que cuenta con mucha fama en nuestro país y que está plenamente normalizada. A continuación, analizaremos cómo ayuda a personalizar la experiencia de usuario, a generar la interfaz de juego, a perfeccionar el funcionamiento de los juegos y a evitar el fraude.
Personalización de la propuesta para el usuario final
Uno de los objetivos principales de cualquier producto es intentar que el grupo de clientes potenciales sea lo más grande posible. En el contexto analógico, este movimiento requiere una estrategia de planificación bien pensada, ya que no existe margen de error. En el campo tecnológico, el escenario cambia por completo. Las experiencias pueden moldearse sobre la marcha, ajustando la propuesta a las necesidades concretas de los consumidores. La inteligencia artificial juega aquí un papel clave, ya que, gracias a sus algoritmos y aprendizajes autónomos, puede personalizar la experiencia del jugador.
Se recopilan patrones de juego y de comportamiento que posteriormente pueden analizarse para ver qué funciona y qué no. También permite calendarizar y observar en qué momentos los juegos tienen una popularidad más elevada. Estos son factores externos que ayudan mucho en el desarrollo de títulos futuros. Esto se conoce como machine learning, con el que podemos entrenar a una IA para que ponga el foco en aquellos datos que nos resultan más relevantes.
Asimismo, pueden ajustarse patrones técnicos de los juegos, como es el caso de la dificultad y el sonido. Si se identifica que un juego concreto tiene siempre el volumen desactivado, puede indicar que algo falla en el apartado sonoro. ¿Música estridente, efectos descompasados o algún sonido mal acoplado? Debemos estudiarlo, pero, como mínimo, la IA ya nos ha identificado un problema. Así se genera la simbiosis perfecta entre desarrollador y máquina.
Mejora de la interfaz gráfica
Los que trabajan en el mundo de la tecnología son plenamente conscientes de que deben mantenerse constantemente actualizados, con una formación prácticamente infinita en la que se deben asimilar las herramientas y técnicas de programación que van apareciendo. Uno de los contextos en los que esta necesidad se vuelve más imperiosa es en el del diseño gráfico y estético. Un caso muy ilustrativo es el de los juegos de casino, que requieren de una interfaz cuidada, sencilla y agradable a la vista.
También se deben implementar todos aquellos patrones que han convertido a los pasatiempos en clásicos atemporales. Si nos centramos en el caso concreto de la ruleta online, el clasico juego de casino debe replicar correctamente los tonos que presentaría una rueda física, con el acabado brillante, el rojo y el negro. Aspectos que aportan veracidad y que hacen más pequeña la brecha entre el juego tangible y el virtual.
Los nuevos motores gráficos posibilitan la creación de imágenes fotorrealistas y, si le sumamos otros accesorios como los de la Realidad Aumentada o la Realidad Virtual, la experiencia se convierte ya en totalmente inmersiva.
Si unimos toda esta reflexión con el tema que nos ocupa, llegamos a la conclusión de que la inteligencia artificial ayuda mucho en este proceso, no solo para la resolución de dudas, sino para la redacción de líneas de código y para identificar patrones erróneos. Analiza volúmenes de datos muy elevados, que gastarían muchos recursos y tiempo de los equipos de desarrollo.
Prevención del fraude y seguridad
En el sector del juego en línea, es imprescindible ofrecer una imagen de seguridad en todo momento. Certificar el juego limpio supone una piedra angular en la conceptualización de todo portal o sitio web. Anteriormente, hemos comentado que la inteligencia artificial sirve para detectar patrones y conductas de los jugadores. Si este ejercicio lo exportamos al campo de la seguridad, sirve igualmente para identificar posibles amenazas.
Todas las comunicaciones entre emisor y receptor deben estar codificadas, desde el registro hasta los intercambios monetarios. Si entrenamos a la IA para que esté alerta a este tipo de informaciones, hará que los usuarios también se sientan más seguros.
Optimización de la atención al cliente
Hemos hecho referencia a la necesidad imprescindible de que los jugadores se sientan en un entorno seguro. Si tenemos cualquier problema con algún aspecto de la web, siempre queremos obtener una respuesta eficiente, rápida y eficaz.
En el pasado, esta comunicación estaba limitada a los correos electrónicos, números de teléfono o a los chats asistenciales. La IA permite presentar una atención al cliente las 24 horas del día y los 7 días de la semana. Las respuestas son cada vez más precisas, y suelen ayudar en la mayoría de los casos. Al final, los problemas que se van generando suelen ser repetitivos y similares, relacionados con transacciones, errores técnicos o problemas con el registro.
Si la solución presentada no resuelve el problema, puede derivarse posteriormente a un agente. Pero seguro que la inteligencia artificial presenta ya un primer filtro en el que muchas consultas quedarán ya resueltas. Uno de los chatbots más populares de la actualidad es ChatGPT, con el que se puede realizar una prueba gratuita para comprobar hasta qué punto sus respuestas son precisas y concretas. Existen alternativas que están también aumentando la competencia entre empresas centradas en IA.
Catálogo y jerarquización de la información
Una de las ideas que más se han repetido en este texto es la capacidad que tiene la IA para analizar volúmenes de datos e identificar patrones que se repiten. Esto puede ser de mucha ayuda cuando se jerarquiza la información en un portal web.
Hay dos elementos clave cuando se navega por internet, el primero es el aspecto estético de una plataforma online. Los colores, la tipografía, el tono… El segundo, es la distribución de la información. Ambas cosas no son fruto del azar, deben tener un mensaje y una finalidad. La IA puede ayudar a ver qué juegos son los más populares, situándolos en una localización preferente dentro del portal. Lo mismo sucede si se busca potenciar un título que no goza de mucho éxito.
Los títulos más famosos de un catálogo suelen ser los primeros que aparecen, pero es posible innovar en la jerarquización de la información para influir en los comportamientos de los jugadores.

























