El gobierno de Estados Unidos endureció el día jueves su postura en la frontera con México, al declarar ciertas zonas de la frontera sur como áreas de defensa nacional. Esta medida, impulsada por la administración de Donald Trump. A su vez, busca reforzar el control militar en la región e imponer mayores restricciones para quienes intenten cruzar sin autorización.
La Embajada de Estados Unidos en México, encabezada por el embajador Ronald Johnson. Fue la encargada de dar a conocer la noticia a través de un comunicado oficial. En el documento se advierte que estas áreas fronterizas. Ahora “se consideran extensiones de bases militares estadounidenses”. Lo que significa que cualquier persona no autorizada que entre será susceptible de enfrentar multas, arrestos, procesos judiciales e incluso prisión.
—Además, el mensaje cierra con una advertencia directa— a quienes intenten cruzar la frontera sin papeles:
“NO ENTRES. Arriesgas tu libertad en un viaje destinado al fracaso”, señala el comunicado.
Estados Unidos refuerza control en su frontera sur
Estas zonas fueron designadas a través de una colaboración entre la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Defensa. De acuerdo con la Embajada, el objetivo es “proteger la frontera sur de Estados Unidos de ingresos ilegales y garantizar la seguridad” en la región.
A su vez, dicha decisión se sustenta en la Sección 21 de la Ley de Seguridad Interna de 1950. La cual permite al Departamento de Defensa restringir el acceso a instalaciones militares por motivos de seguridad nacional. Con esta designación, se refuerza el mensaje de la administración del republicano Donald Trump sobre su enfoque de cero tolerancia hacia la migración irregular.
—Es importante resaltar—, que esta acción abre un nuevo capítulo en la relación fronteriza entre México y Estados Unidos, marcando un giro más severo en las políticas migratorias de Washington.

























