México continúa atrapado entre la violencia del crimen organizado y un sistema de justicia cada vez más frágil, según el Índice de Paz México, elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).
—El informe señala— que la principal fuente de violencia en el país es el crimen organizado. A su vez, alimentado en gran parte por la demanda de drogas desde Estados Unidos. En la última década, el consumo se ha enfocado en drogas sintéticas como el fentanilo, una sustancia 50 veces más potente que la heroína y que puede generar ganancias hasta 2,700 veces mayores.
De acuerdo con el IEP, la violencia costó a México 4.5 billones de pesos en 2024, es decir, el 18 por ciento del Producto Interno Bruto. Además, la tasa de homicidios aumentó 55 por ciento en comparación con 2015. También —se advierte— que los grupos criminales no solo trafican drogas, sino también armas y personas, lo que ha generado mayor tensión con Estados Unidos.
El documento también marca un récord negativo: 2024 fue el año más letal para actores políticos, con al menos 201 asesinatos con motivaciones políticas. Esto se da en el contexto de la reforma judicial aprobada ese mismo año, que permite elegir a jueces por voto popular. Sobre este punto, magistradas como María Emilia Molina han advertido que “esto vulnera la independencia judicial y expone a los jueces a mayores riesgos”.
Otro dato alarmante es el aumento de feminicidios: pasaron de 428 en 2015 a 829 en 2024. También se documenta que entre 2016 y 2020 se registraron casi ocho homicidios por mes contra personas de la comunidad LGBTQ+. Aun así, el informe destaca ligeras mejoras: en 2024 la violencia sexual bajó 6.1 por ciento y la familiar 2.9 por ciento, lo cual se atribuye a reformas enfocadas en proteger a las mujeres.
México atrapado entre la violencia pese a reformas de seguridad, señala IEP
En cuanto a desapariciones, Jalisco encabeza la lista tanto en número de personas desaparecidas como en cuerpos encontrados en fosas clandestinas. Activistas como Emma Mora han denunciado la impunidad de más del 98 por ciento de estos casos y la falta de compromiso de las autoridades:
“La impunidad sigue siendo la regla, y no la excepción”, reclamó.
El reporte también ubica a Colima como el estado más violento, con más de 100 homicidios por cada 100 mil habitantes. En contraste, Yucatán se mantiene como el más pacífico del país. Aunque el índice general de paz mejoró apenas un 0.7 por ciento, México sigue siendo 13.4 por ciento menos pacífico que en 2015.
Finalmente, el IEP hace un llamado urgente a invertir más en seguridad y justicia. Áreas que actualmente reciben solo el 0.7 por ciento del PIB, una cifra muy por debajo de los promedios regionales e internacionales.

























