Georgia Ann Cardinali, mejor conocida como Georgia O’Connor, no solo dejó huella en el mundo del boxeo por su talento y entrega, también se convirtió en un símbolo de lucha y resiliencia. A sus 25 años, falleció el 22 de mayo de 2025, tras una dura batalla contra el cáncer, enfermedad que denunció no fue diagnosticada a tiempo.
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La joven atleta británica usó sus redes sociales para contar lo que vivía y pedir apoyo tanto a la comunidad pugilista como a sus seguidores, con la esperanza de encontrar un tratamiento que le diera una nueva oportunidad. A pesar del esfuerzo de su familia, amigos y fanáticos, Georgia no logró vencer la enfermedad.
“Estamos desconsolados por el fallecimiento de Georgia O’Connor. Una verdadera guerrera dentro y fuera del ring… Georgia fue amada, respetada y admirada por sus amigos aquí en BOXXER. Nuestros pensamientos están con sus seres queridos en este momento difícil”,
expresó la promotora BOXXER, con la que estaba firmada como profesional.
Una vida marcada por la disciplina y el coraje
Desde pequeña, Georgia demostró una determinación inquebrantable. Antes de boxear, ya destacaba en las artes marciales: consiguió el cinturón negro en taekwondo y fue campeona nacional tres veces. Además, se mantuvo invicta en kickboxing.
Su paso por el boxeo amateur fue brillante. Ganó medalla de oro en los Juegos Juveniles de la Commonwealth en 2017, plata en el Mundial Juvenil de 2018 y bronce al año siguiente. También llegó a los cuartos de final del Campeonato Europeo Juvenil. Todo esto la perfiló como una de las grandes promesas del boxeo británico.
En 2021, dio el salto al profesionalismo firmando con BOXXER. En su corta carrera, consiguió tres victorias consecutivas ante Ester Konecna, Erica Juana Gabriela Álvarez y Joyce Van Ee, siendo esta última pelea en octubre de 2022 la última vez que subió al ring.
Una lucha que fue más allá del boxeo
En octubre de 2022, Georgia comenzó a tener problemas de salud. Primero fue diagnosticada con colitis ulcerosa, pero su condición empeoró rápidamente. En enero de 2025 le confirmaron un cáncer raro y terminal. Ella misma denunció que los médicos tardaron 17 semanas en detectar el cáncer, pese a que expresó continuamente su dolor.
A pesar de todo, nunca perdió la esperanza. Compartía sus avances y emociones en redes, y hasta el final mantuvo una actitud inspiradora. El 9 de mayo de 2025, apenas dos semanas antes de su fallecimiento, se casó con Adriano Cardinali, su gran amor, quien la acompañó hasta el último momento buscando alternativas de tratamiento.
Georgia también atravesó un aborto espontáneo durante su enfermedad, una pérdida que compartió con sensibilidad, mencionando que sentía que su bebé la cuidaba desde el cielo.
Más allá del ring: música, estudios y legado
Georgia O’Connor no solo brillaba con los guantes puestos. Tocaba la guitarra, cantaba y se había graduado como ingeniera civil, demostrando que su talento iba mucho más allá del deporte.
Su historia deja un mensaje poderoso sobre la empatía médica, la importancia de ser escuchado como paciente y la fuerza de vivir con dignidad incluso en los momentos más duros.
Georgia fue mucho más que una boxeadora. Fue una mujer fuerte, auténtica y valiente que tocó el corazón de quienes la conocieron, y cuya memoria seguirá inspirando a muchas personas dentro y fuera del ring.






















