Durante una rueda de prensa en el sur de Tamaulipas, un grupo de mujeres profesionistas compartió su postura sobre la despenalización del aborto en Altamira. Dejando claro que para ellas representa un daño físico y emocional. Además de afectar directamente la vida del feto.
Psicólogas, abogadas, enfermeras —e incluso una joven universitaria— fueron parte de esta declaración colectiva. Entre las participantes destacaron la psicóloga Consuelo Martínez Rodríguez y la enfermera Francisca Mar Bautista. Además, las abogadas Arianna Mezadel Ángel, Josefina Suárez Martínez, Esmeralda Posadas y la universitaria Elizabeth Jongitud Posadas. Francisca Mar —quien trabaja como enfermera— expresó con firmeza:
“Estamos contra el aborto y a favor de la vida”.
Ella considera que interrumpir un embarazo afecta no solo al feto, sino también a la salud de quien lo practica. Explicó que existen varios tipos de aborto: espontáneos, inducidos o provocados. Asegura que muchas mujeres toman esa decisión por presión social, miedo al qué dirán. O por situaciones complicadas como tener varios hijos o enfrentar problemas de adicción.
Aproximadamente 20 mujeres de la región acuden cada mes a clínicas en Ciudad de México, Monterrey o Guadalajara para abortar. Estas ciudades, comentó, concentran los mayores índices de estos procedimientos. También advirtió que interrumpir un embarazo puede generar problemas graves de salud y por eso su postura ante la despenalización del aborto del Altamira.
“Puede haber hemorragias intrauterinas que llevan a una muerte segura”,
Afirmó, y además mencionó que el daño emocional posterior puede ser profundo. Finalmente, hizo un llamado a fomentar la cultura del respeto a la vida desde temprana edad, tanto en casa como en la escuela:
“Hay que luchar por la vida y evitar pensar en que el aborto es una salida fácil”.
Por Rufino Aguilera

























