Aunque la tormenta tropical Barry amenazaba con lluvias intensas durante la noche del domingo, la historia fue distinta gracias a que en Tampico ya se habían puesto las pilas. El secretario de Servicios Públicos, Ricardo Mora Alvarado, contó que la limpieza oportuna de los drenes pluviales en Tampico ayudó a que el agua fluyera y no se quedara estancada. Así, las colonias del municipio se salvaron de inundaciones.
Se esperaba que cayeran hasta 70 milímetros de agua, pero al final no llovió tan fuerte como se había dicho. Las horas clave fueron de 10 de la noche del domingo a las 6 de la mañana del lunes.
“La lluvia fue muy por abajo de lo que se había pronosticado, seguimos monitoreando 24 horas los canales y estamos en alerta sobre todo en los cárcamos, que dependen del dique tanto de la colonia Moscú y la Morelos donde aquí tenemos dos uno en la calle Pipila y otro sobre la carretera Tampico-Mante que están funcionando al cien por ciento, está personal de Comapa y estamos apoyando como servicio público con la limpieza de rejilllas para que permita el flujo del agua y los niveles en canales no rebasen su capacidad”.

En el sector Moscú fue donde más se sintió la tensión. El agua estuvo a solo 30 centímetros de desbordar el dique que rodea esa colonia, el cual tiene unos 700 metros lineales. Si eso hubiera pasado, el agua habría llegado hasta los 90 centímetros en el exterior.
Para evitar ese escenario, se instalaron 650 costaleras y se reforzaron las compuertas con madera y plástico. Todo se selló bien y se trabajó en 17 puntos clave, con apoyo de la Secretaría de Marina, Comapa Sur y el área de Servicios Públicos.
El esfuerzo de la limpieza de drenes pluviales en Tampico, explicó Mora Alvarado, se hizo siguiendo la indicación de la alcaldesa Mónica Villarreal Anaya, quien pidió cuidar a las familias que viven en las partes bajas de la ciudad.
Por Rufino Aguilera

























