En medio de las redadas migratorias en Estados Unidos y el miedo que crece entre quienes viven sin papeles, la Iglesia Católica alzó la voz para pedir algo muy claro: no meter a todos en el mismo costal. El obispo Eugenio Lira Rugarcía, responsable nacional de la Pastoral de la Movilidad Humana, desde Matamoros, fue enfático al decir que, aunque es verdad que nadie quiere criminales en sus comunidades, no por eso se puede señalar a todos los migrantes como si fueran iguales.
“Acabo de estar en un lugar de California y muchos se dedican al campo, me decían que ahí no se habían metido, pero que sí les ha tocado ver que han detenido y deportado en la deportación express a algunos, pero gente que sí tenían antecedentes, pero sí hay mucha incertidumbre”.
El también coordinador de apoyo a migrantes en la Iglesia explicó que hay mucha confusión sobre el tema, y eso puede llevar a tomar malas decisiones. El obispo hizo eco de las palabras del Papa Francisco, quien también ha pedido sensatez y humanidad cuando se habla de migración.
“Esta necesaria distinción, que hace posible superar confusiones que lleven a cometer errores, permite ver con claridad la realidad y tomar decisiones adecuadas en beneficio de todos. Decisiones que, para los creyentes, deben estar iluminadas por la Palabra de Dios, que ha dicho: No debe haber diferencias entre el extranjero y ustedes. Es verdad que un país tiene la obligación, el derecho de defender a sus conciudadanos de posibles peligros, pero también es importante no absolutizar y decir todo migrante es un criminal; son cosas distintas”.
Para el obispo Eugenio Lira, desde Matamoros, opina que deportar a quienes cometen delitos está bien, pero sin caer en el error de pensar que todos son un riesgo. Finalmente, señaló que la raíz del problema no se resuelve con miedo ni rechazo, sino con soluciones reales: leyes migratorias justas y caminos legales para quienes solo buscan una oportunidad.
“Entonces está correcto deportar a quienes representan un peligro porque realizan acciones que no son correctas, pues adelante, pero no decir todos. Como dice, no podemos absolutizar, no podemos decir todos, sino que es importante distinguir para poder tomar buenas decisiones”.
Por Jorge Capetillo

























