Una de las noticias más inesperadas del verano sacudió al futbol francés: el Olympique de Lyon perdió su lugar en la Ligue 1, no por malos resultados deportivos, sino por problemas financieros.
Aunque el equipo terminó la temporada 2024-2025 en las primeras posiciones. La Comisión de Control de Clubes Profesionales confirmó su descenso debido a deudas que superan los 505.1 millones de euros. Esto, con base en el reglamento vigente de la Primera División de Francia.
“La noticia sacude los cimientos de la Ligue 1”, señalaron desde el entorno del futbol francés. Pues el club no descendía desde hace 34 años, cuando logró volver a la máxima categoría.
—El impacto ha sido fuerte, no solo para la afición del Lyon—, sino para toda la liga francesa, que pierde a uno de sus clubes más emblemáticos y ganadores. En su historial, el Lyon presume siete títulos consecutivos de liga y una constante presencia en torneos europeos.
Olympique de Lyon desciende por deuda millonaria
Lo más grave es que las autoridades ya habían advertido este desenlace al club. El pasado 15 de noviembre de 2024, las autoridades notificaron al club sobre la posibilidad de descenso si no atendían su situación financiera. Sin embargo, el equipo no respondió a tiempo.
El empresario estadounidense John Textor, —actual dueño del Lyon—, también tiene inversiones en Botafogo (Brasil) y tuvo participación en el Crystal Palace (Inglaterra). Su modelo de multipropiedad ha sido criticado por la falta de estabilidad financiera en los clubes que administra.
Ahora, con su lugar asegurado en la Europa Leag, peroro fuera de la primera división, el Olympique de Lyon enfrenta una crisis que va más allá del terreno de juego. Para muchos, este caso se convierte en un ejemplo global de cómo los problemas financieros pueden pesar más que el rendimiento deportivo.






















