Hablar de “El Chavo del 8” sin mencionar a Enrique Segoviano es como contar un chiste sin remate. Pocos saben que este productor dominicano fue quien tradujo las ideas de Chespirito a la magia televisiva que todos recordamos. Pero, ¿Qué pasó con Enrique Segoviano luego de su salida del Chavo? Nacido en República Dominicana en 1944, Enrique llegó a México desde muy joven. Hijo de exiliados españoles. Se formó en Ciencias y Técnicas de la Información en la Universidad Iberoamericana.
Pronto descubrió que su talento brillaba más detrás de cámaras —aunque comenzó como actor—. Su ojo para dirigir, iluminar y moldear personajes lo volvió clave en los programas de Roberto Gómez Bolaños. No solo dirigía —también proponía efectos— visualizaba escenas y daba vida a los guiones. Su trabajo fue tan fundamental, que muchos lo ven como co-creador del universo Chespirito.
Pero todo cambió en 1973. Enrique Segoviano, vivía una relación sentimental con Florinda Meza. Durante un viaje a Acapulco, la historia dio un giro inesperado. Florinda decidió iniciar una relación con Gómez Bolaños. Tras esa ruptura, el productor fue sacado del equipo de Chespirito sin una razón profesional clara. Para muchos, fue una decisión más personal que creativa.
“Lo corren de un programa que él cocreó… fue muy injusto”, afirmó Marco Antonio Regil en el podcast Pinky Promise.
En pocos meses, perdió a su pareja, a su amigo y su trabajo más importante. Nunca ofreció declaraciones públicas. Pero eligió el camino del silencio y la creatividad. Entonces, ¿Qué pasó con Enrique Segoviano? En 1979 regresó con fuerza con “Odisea Burbujas”, un programa infantil que marcó a toda una generación. Luego vinieron “¡Anabel!” y “TVO”, éxitos de la televisión familiar.
Más tarde —conquistó otro terreno— los concursos. En 1997 produjo “Atínale al precio”, que lanzó a Marco Antonio Regil. Después llegó “100 mexicanos dijeron”, consolidando su legado en el entretenimiento.
El tema volvió a encenderse con la bioserie Sin querer queriendo. En ella se toca el triángulo entre Florinda, Villagrán y Enrique Segoviano. Y cómo su vida cambió por completo tras aquella decisión. Hoy, Segoviano sigue siendo una figura discreta, pero su huella en la televisión mexicana es imborrable.

























