Organizaciones ambientalistas están alzando la voz después de que el gobierno mexicano presentara el nuevo Plan Estratégico de Pemex para 2025–2035, según denuncian, el documento encubre la intención de utilizar el fracking como estrategia para aumentar la producción de gas, disfrazado bajo un discurso de “sustentabilidad energética”.
La Alianza Mexicana contra el Fracking publicó un comunicado esta semana. De este modo, señalando que el plan presentado por el gobierno menciona el aprovechamiento de “yacimientos de geología compleja”. Un término que, según los activistas, esconde la verdadera intención de retomar la fractura hidráulica.
“Este (plan estratégico de Pemex) tiene entre sus objetivos el incremento de la producción de gas a través de fracking, aunque de forma tramposa omiten nombrarlo diciendo que estimularán yacimientos de geología compleja, en una estrategia para confundir y escudarse frente a la ciudadanía que hemos exigido por más de una década la prohibición de esta técnica que contamina y atenta contra todas las formas de vida”, comentó la Alianza en su denuncia.
El gobierno presentó el plan como parte de una estrategia integral para sanear financieramente a Pemex y aumentar su producción, especialmente de gas natural. Sin embargo, la Alianza lo ha criticado, considerándolo una traición a las promesas de campaña y a la política ambiental impulsada durante el sexenio anterior, bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024).
ONGS rechazan el uso de fracking en Plan de Pemex
El grupo también advirtió que la apuesta por el gas fósil, la refinación y la extracción de este recurso. Lejos de avanzar hacia una transición energética. Profundiza el modelo de autosuficiencia energética basado en combustibles fósiles. Con ello, ignorando los efectos del cambio climático y el impacto en las comunidades afectadas por megaproyectos energéticos.
—El fracking, una técnica de fractura hidráulica usada para extraer gas o petróleo de yacimientos no convencionales—. No solo contradice la obligación constitucional del Estado de proteger los derechos humanos, según la Alianza, sino que también representa “una traición a los pueblos afectados”.
“Desde hace más de 20 años el potencial geológico de gas fósil y petróleo en México está en declive. Las reservas son insuficientes para cubrir los planes del gobierno de incrementar la producción y cubrir la demanda nacional”, concluyeron.
Finalmente, la Alianza exigió al gobierno de Claudia Sheinbaum que hable con la verdad y cumpla con sus compromisos medioambientales. Así, destacando que el gas fósil no es un combustible de transición.

























