El Crystal Palace se quedó sin Europa League y no por falta de fútbol, sino por las reglas de la UEFA.
El club inglés perdió su apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y el Crystal Palace tendrá que jugar la Conference League. El motivo: violar la normativa de multipropiedad de clubes por su vínculo con el inversor estadounidense John Textor.
El caso recuerda al del León en la Liga MX, cuando, pese a haberse ganado su boleto al Mundial de Clubes, se quedó fuera. Los esmeraldas pertenecen al Grupo Pachuca y, como los Tuzos también estaban clasificados, la FIFA les cerró la puerta. Recurrieron al TAS… y perdieron.
El TAS anunció este lunes que desestimó la petición del campeón de la Copa FA para seguir en la Europa League, torneo que ofrece mucho más dinero y prestigio. En esta decisión también aparecieron el Nottingham Forest y el Lyon, quienes sí jugarán Europa League desde septiembre. El Crystal Palace, en cambio, arrancará en la fase previa de la Conference League, donde se medirá el 21 y 28 de agosto contra el ganador entre el Fredrikstad noruego y el Midtjylland danés.
Este lío empezó cuando el Lyon evitó el descenso en Francia pese a problemas financieros, un caso que puso a prueba las reglas de la UEFA en un contexto donde cada vez hay más inversiones extranjeras, sobre todo estadounidenses. La UEFA castigó al Palace porque Textor tenía 43 % de la propiedad del club la temporada pasada, mientras también era dueño del Lyon. El club no resolvió el problema antes del plazo de marzo fijado por la UEFA. Según el TAS, los jueces concluyeron que Texto:
“Era un miembro de la junta con influencia decisiva sobre ambos clubes en el momento de la fecha de evaluación de la UEFA. El panel de tres jueces afirmó que “los reglamentos de la UEFA son claros y no proporcionan flexibilidad a los clubes que no cumplen en la fecha de evaluación”.
El caso siguió a pesar de que Textor vendió su participación en el Palace el mes pasado al dueño de los New York Jets, Woody Johnson, por al menos 220 millones de dólares. Johnson se unió al presidente Steve Parish y a los estadounidenses Josh Harris y David Blitzer como socios.
Mientras tanto, Forest y Lyon siguen en redes de multipropiedad, pero sin violar las reglas actuales de la UEFA. El dueño del Forest, Evangelos Marinakis, también controla al Olympiakos, que jugará Champions League. El Palace había conseguido su boleto a Europa League tras ganar la Copa FA al Manchester City en mayo, su primer gran título en 120 años.
Crystal Palace al Conference League: Protestas en la grada
Las reglas de multipropiedad, escritas hace más de 25 años para proteger la integridad de las competiciones, terminaron opacando los festejos. En Wembley, algunos aficionados mostraron el lema “UEFA Mafia” antes del partido contra Liverpool en la Community Shield. El Palace ganó por penales tras empatar 2-2, apenas un día antes de recibir el golpe en el tribunal.
La UEFA ha advertido varias veces sobre el riesgo que supone que un mismo inversor tenga varios clubes en diferentes ligas, por posibles conflictos en la integridad de los partidos y el mercado de fichajes. Textor es una de las figuras más polémicas en el negocio del fútbol. También es dueño del Botafogo de Brasil y el Molenbeek de Bélgica, y habría intentado sin éxito comprar el Everton. Recientemente, dejó la presidencia del Lyon, puesto que asumió la estadounidense Michele Kang.
Consecuencias deportivas y económicas
Si el Palace avanza a la fase de grupos de la Conference League, jugará al menos seis partidos entre septiembre y diciembre contra rivales de menor jerarquía. En cambio, Forest y Lyon disputarán ocho juegos de Europa League hasta enero, con la posibilidad de sumar decenas de millones en premios.
Aunque el Palace será candidato al título que el Chelsea levantó la temporada pasada, el golpe económico y deportivo podría impactar su mercado de fichajes. Jugadores como Marc Guehi y Eberechi Eze, ambos internacionales con Inglaterra, ya son objetivo de clubes con más dinero.

























