Las redadas migratorias masivas regresaron el día miércoles a Los Ángeles, California, con un operativo llevado a cabo por agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP).
El operativo, denominado “Caballo de Troya”, tuvo lugar en el estacionamiento de una tienda Home Depot en el barrio Westlake. —Un área conocida por ser el corazón de la comunidad migrante de la ciudad—.
El operativo, que culminó con la detención de 16 migrantes, se realizó a pesar de una restricción judicial que prohíbe los arrestos indiscriminados. Los agentes de inmigración, ocultos en un camión comercial de mudanzas de la empresa Penske, saltaron de la parte trasera del vehículo y comenzaron a perseguir a los inmigrantes que se encontraban en el estacionamiento, ofreciendo sus servicios. Este operativo fue grabado en video por un reportero de Fox News que acompañaba a los agentes dentro del camión.
“Para quienes pensaban que la aplicación de la ley migratoria se había detenido en el sur de California, piénsenlo de nuevo”, comentó Bill Essayli, fiscal federal interino, en un mensaje en X.
Los Ángeles: redadas migratorias desafían restricción judicial
Un juez federal había emitido, el mes pasado, una restricción temporal que prohibía a los agentes de migración realizar arrestos basados únicamente en la apariencia física de una persona, su acento o el tipo de trabajo que realiza, al menos en siete condados del área metropolitana de Los Ángeles. Esta decisión se ratificó por el Noveno Circuito de Apelaciones la semana pasada, pero las autoridades federales han mostrado su desafío ante esta restricción.
El testimonio de un hispano que miró el operativo relató que varios migrantes fueron sorprendidos por los agentes. Esto, cuando el camión de Penske se acercó al grupo de trabajadores en busca de mano de obra. Tras reunirse alrededor del vehículo, los agentes enmascarados saltaron y comenzaron a perseguir a los migrantes.
—El video de los arrestos muestra cómo los oficiales regresaron al camión de Penske— después de detener a los migrantes y se marcharon del lugar. Penske, por su parte, afirmó que no estaba al tanto de que su camión fuera utilizado para este operativo.
El Departamento de Seguridad Interna (DHS) indicó que la operación de este miércoles estaba dirigida a detener a sospechosos de pertenecer a la pandilla MS-13. Pero algunos críticos, como el abogado Mark Rosenbaum, aseguraron que el gobierno de Trump había engañado al pueblo estadounidense al afirmar que los operativos se centraban en delincuentes graves.
Ron Góchez, vocero del colectivo Unión del Barrio, alertó a la comunidad sobre estos operativos. Que aunque han disminuido en las últimas semanas, “no han parado”. “No nos confiemos, el pueblo organizado es el que se puede defender”, concluyó el activista.

























