En municipios como San Fernando, Méndez y Burgos, los campos lucen secos y duros. Los agricultores siguen esperando la lluvia para arrancar la siembra de sorgo, maíz, ajonjolí y frijol, correspondiente al ciclo Primavera-Verano. Juan Manuel Salinas Sánchez ―gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas― explicó que la preparación de tierras en Tamaulipas aún no está lista, pues la sequía impide trabajar el suelo con maquinaria.
“Falta humedad, y para seguir preparando la tierra se requiere que esté suave. De lo contrario, el arado o la rastra no entra bien y eso termina dañando los equipos”.

El problema no es solo la tierra seca. El precio de los fertilizantes y otros insumos ha subido, mientras que los apoyos federales para la comercialización del sorgo siguen sin aterrizar.
“No sabemos en qué consistirá el beneficio que se anunció para la comercialización del sorgo. Mientras tanto, seguimos enfrentando una situación económica difícil, sin acceso a créditos y con los precios de los insumos al alza”.
La incertidumbre ha obligado a algunos productores a probar nuevas rutas en la preparación de tierras en Tamaulipas. En varias parcelas ya sembraron ajonjolí, un cultivo más resistente a la falta de agua y que requiere menos inversión.
La espera de lluvias y apoyos concretos mantiene en pausa a cientos de agricultores, que cada vez ven más complicado iniciar el nuevo ciclo con normalidad.
Por Jorge Capetillo
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