A pocos días de enfrentar el emblemático 42K de la Ciudad de México. No hay marcha atrás en cuanto a la preparación física y entrenamiento. Después de semanas de arduo entrenamiento, ahora lo importante es centrarse en esos pequeños detalles que marcarán la diferencia en la preparación para el Maratón CDMX.
La fecha está marcada en el calendario: el próximo domingo es el gran día. El recorrido, que comenzará en el Estadio Olímpico Universitario y terminará en el Zócalo, es un desafío que los corredores deben afrontar con cabeza fría, entrenamiento y mucha energía. Ya no se puede sumar más distancia a los entrenamientos previos, ya que esto podría resultar en lesiones, como advierten los expertos. Estos últimos días previos a la carrera son cruciales, así que toma nota de estos consejos para tu preparación para el Maratón CDMX:
- Entrenamiento: Ya no es necesario aumentar la carga. Si lo deseas, puedes trotar suavemente durante 30 minutos dos o tres veces esta semana para mantener la movilidad.
- Alimentación: Con la etapa más intensa del entrenamiento atrás, cuida lo que comes. Evita alimentos con demasiada grasa o picante para no generar malestar estomacal. El viernes y sábado, opta por carbohidratos como pasta, papas, frutas y arroz. ¡Quesadillas y waffles son una buena opción!
- Carga de carbohidratos: Hazla el viernes, no el sábado. La conversión en glucógeno -el combustible esencial para correr- requiere unas 24 horas.
- Descanso: Duermes entre 7 y 9 horas luego de tu entrenamiento, especialmente la noche del viernes. Esto ayudará a que, si el nerviosismo del sábado te impide descansar por completo, no te afecte tanto.
- Hidratación: El viernes y sábado, aumenta tu consumo de líquidos. Si sientes más ganas de ir al baño, es una buena señal.
- Preparativos: Evita prisas el día de la carrera. Organiza tu equipo, número de participante, ropa, tenis y otros esenciales desde el sábado. ¡Todo listo para el gran día!
Recuerda que lo más importante no es tanto el entrenamiento, es disfrutar del momento y llegar a la meta, sin importar el tiempo. ¡Nos vemos en la ruta!

























