Hace unas horas, reportaron el incendio de una camioneta que supuestamente es propiedad del cantante de corridos tumbados Natanael Cano.
Las imágenes de la Ford Shelby F150 incendiada circularon de inmediato en redes sociales, donde usuarios compartieron fotos y videos que mostraban el vehículo reducido a cenizas.
Aunque las primeras versiones lo señalaron como propiedad del intérprete de Perlas negras, hasta ahora Cano no ha confirmado ni desmentido esa información.
¿Cómo ocurrió el incendio de la supuesta camioneta de Natanael Cano?
De acuerdo con reportes locales, el fuego inició en el fraccionamiento Haciendas Residencial, al noreste de la ciudad.
La camioneta, una Ford F150 Shelby modificada para alto rendimiento, comenzó a arder mientras circulaba por el acceso principal del complejo habitacional.
Bomberos acudieron de inmediato para sofocar las llamas, sin que se reportaran personas lesionadas, aunque la pérdida de la unidad fue total.
En la zona también se mencionó la presencia del cantante Gabito Ballesteros, amigo cercano de Cano, con quien habría llegado al lugar. Ninguno de los dos ha dado declaraciones públicas hasta el momento.
Versiones extraoficiales indican que la camioneta funcionaba con etanol, un biocombustible más inflamable que la gasolina convencional.
Esta condición podría explicar la rapidez con la que el fuego consumió por completo el vehículo. Fotografías difundidas en medios locales muestran la magnitud del daño.
¿Era realmente de Natanael Cano?
La especulación creció porque semanas antes, el 6 de agosto, la cuenta especializada LM Performance difundió en Instagram un video donde mostraba una Ford F150 Shelby 2020 modificada y etiquetó directamente a Cano como su propietario. Esa publicación reforzó la idea de que se trataba del mismo vehículo destruido en el incendio.
Hasta ahora, ni el cantante ni su equipo han confirmado si la camioneta era suya. Tampoco Gabito Ballesteros ha emitido declaraciones, lo que mantiene la incertidumbre sobre la verdadera propiedad de la unidad incendiada.

























