En el ardente calor de casi 40 grados, soldados estadounidenses patrullan el desierto en modernas tanquetas Stryker, vigilando la frontera en busca de “invasores”. Este despliegue militar, que parece sacado de una zona de guerra, no ocurre en Afganistán o Irak, sino en la frontera entre EU y México, particularmente en el sur de Texas. Esta región es conocida por ser uno de los puntos más transitados del planeta, con una gran actividad comercial y de tránsito legal.
Aunque la migración indocumentada ha disminuido a niveles históricos. El Presidente Donald Trump ha convertido la militarización de la frontera en una de sus principales prioridades. Ha movilizado miles de soldados para frenar lo que describe como una “invasión”. Además, firmó recientemente una orden secreta que autoriza al Departamento de Defensa a atacar a los narcocárteles en México y América Latina.
El impresionante despliegue no solo involucra soldados. También han llegado vehículos blindados, helicópteros, aviones, drones y cámaras térmicas, equipos normalmente asociados con países en conflicto armado. Este nivel de presencia militar es evidente incluso desde los puentes internacionales que conectan ciudades como Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros y Piedras Negras. Donde miles de familias y camiones cruzan cada día.
En zonas cercanas a las ciudades, como la región de Laredo-Nuevo Laredo, las tanquetas Stryker forman convoyes para patrullar, sorprendiendo tanto a la población como a los viajeros. A pesar del despliegue militar, las autoridades civiles insisten en que la labor del Pentágono es solo de apoyo para frenar el tráfico de drogas e inmigrantes indocumentados.
“¡Ningún terreno es demasiado difícil!”, afirmó la Patrulla Fronteriza del Sector Laredo el pasado 8 de junio, destacando la llegada de 10 Strykers con 800 soldados. “La logística del Ejército ha mejorado notablemente para proteger la frontera”, añadieron.
Trump aumenta despliegue militar en frontera de EU con México
Este despliegue ha tenido lugar en diversas regiones, como el 13 de junio, cuando las tanquetas Stryker llegaron al Sector del Valle del Río Grande, que abarca de McAllen a Brownsville. Además, se ha sumado el uso de helicópteros como el Boeing CH-47 Chinook y el UH-60 Black Hawk, que en situaciones de conflicto suelen ir artillados. Los soldados no solo patrullan en tierra, sino también en lanchas que recorren el Río Bravo.
Por otro lado, Trump ha establecido Áreas de Defensa Nacional (NDA) en varias franjas fronterizas. Incluyendo una en San Antonio que se extiende desde Laredo hasta Brownsville y la Isla del Padre. Esto permite a los soldados detener a extranjeros y entregarlos a las autoridades civiles.
Cae 86 por ciento captura de migrantes
Este despliegue militar se produce cuando la migración hacia EU ha caído a niveles mínimos históricos. Según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, las áreas bajo la jurisdicción de la Patrulla Fronteriza, como Del Río, Laredo y el Valle del Río Grande. Han experimentado reducciones de hasta el 86 por ciento en la migración indocumentada este año fiscal, que comenzó en octubre y finalizará en septiembre próximo. Del Río, que cubre la frontera de Texas con Coahuila, ha visto una caída del 86.2 por ciento, Laredo del 51 por ciento, y el Valle del Río Grande, de McAllen a Brownsville, una reducción del 73 por ciento.

























