Por primera vez en más de dos décadas, el Centro de Ejecuciones y Sanciones (CEDES) de Altamira permitió el ingreso de representantes de los medios. La directora del penal, licenciada Yolanda Garibay Castillo, y el subsecretario de los Centros de Readaptación Social en Tamaulipas, Juan Antonio Sánchez Ruiz, guiaron la visita al CEDES Altamira.

El objetivo de abrir el centro penitenciario, ubicado en Estación Colonias, fue mostrar las estrategias y programas diseñados para facilitar la reinserción social de las personas privadas de su libertad (PPL).

“Somos creyentes de las segundas oportunidades en este gobierno humanista”, afirmó la directora al iniciar el recorrido bajo estrictos protocolos de seguridad. Explicó que las revisiones físicas a familiares y visitantes quedaron atrás, sustituidas por arcos detectores de metales y pistolas sensoras de objetos. Entre los artículos detectados recientemente figuran chips y teléfonos celulares.

Visita al CEDES Altamira destaca atención médica y alimentación
Durante el recorrido se visitó el área médica, donde se atiende a los internos las 24 horas, principalmente por diabetes e hipertensión, descartando actualmente casos de COVID-19 o dengue.
También se mostró la cocina, donde diariamente se preparan cerca de 2 mil 500 raciones de alimentos, distribuidas en tres tiempos, para los 823 internos. El servicio de insumos y dietas está a cargo de una empresa proveedora.

En la instancia infantil permanecen dos menores de tres años, hijos de mujeres internas. Las madres pueden mantener a sus hijos con ellas en el penal hasta esa edad; después entregan a los niños a sus familiares.
El recorrido incluyó locutorios, talleres de carpintería, soldadura y artesanías, canchas deportivas y una capilla donde se celebran eventos religiosos con la presencia del obispo de la Diócesis de Tampico. La directora confirmó que existe un área para visitas conyugales. Pese a que hasta ahora no se han registrado solicitudes para este derecho entre parejas privadas de libertad.

Actualmente, el CEDES Altamira alberga a 823 personas privadas de su libertad: 755 hombres, 68 mujeres y dos menores hijos de internas. La capacidad total del centro es de 1,510 personas —1,304 hombres y 206 mujeres— por lo que hoy se encuentra ocupando poco más de la mitad de su cupo.
Por Rufino Aguilera
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