Bitcoin es la primera criptomoneda que se lanzó al mercado y ha logrado ganar popularidad dentro del contexto financiero mundial. Su característica descentralizada, junto con una tecnología de cadena de bloques y capacidad para modificar la forma de manejar el dinero, ha causado debates en todos los gobiernos.
Esta moneda digital, que no es controlada por una institución central, ha causado que los países tengan opiniones distintas con respecto a su uso. Mientras unos han prohibido a Bitcoin en su totalidad, ya que creen que es una amenaza para su economía local, otros ven su enorme potencial, por lo que han aplicado políticas para implementarla en sus ecosistemas financieros.
Motivos detrás de la cautela y prohibición de Bitcoin
El motivo principal por el que los gobiernos le temen a Bitcoin es por la falta de control. Las monedas tradicionales son supervisadas por un banco central que permite ajustar tasas de interés, controlar la inflación y vigilar las operaciones para evitar fraude o estafas.
El bitcoin precio dólar es de 115276,46 USD actualmente, pero el no tener la posibilidad de manipular los factores que inciden en su valor limita la adopción por parte de muchos gobiernos.
Otra de las preocupaciones más importantes de Bitcoin es la volatilidad por ser un activo 100% digital, aunque es medible 100% en tiempo real. En cambio, en cuanto a las acciones, el valor se ve afectado por la ley de oferta y demanda, así como por la presentación de balances trimestrales, y por eso no es posible medir el impacto en su precio completamente en tiempo real. Como resultado, es probable que los inversores principiantes sean víctimas de las fluctuaciones de precio al desconocer que se pueden disparar de forma vertiginosa o caer a niveles bajos.
La realidad de que Bitcoin puede tener un precio de miles de dólares y en cuestión de semanas bajar a una pequeña fracción de su valor, es lo que genera temor en los gobiernos. Pues, puede ser una forma de desestabilizar el mercado local y colocar en riesgo los activos de los inversionistas no calificados.
En Europa, EEUU, Emiratos Árabes y algunos países de LATAM ya se han creado regulaciones con respecto al uso de bitcoin. Sin embargo, en el resto de países donde aún no hay un marco normativo legal, si ocurre una estafa, pérdida del acceso a la criptomoneda o robo, no habrá ninguna entidad que dé solución al problema.
Entonces, se crea una situación donde hay esquemas Ponzi, plataformas de dudosa procedencia y cualquier otro tipo de delito cibernético. Asimismo, el consumo eléctrico es otra preocupación, ya que minar Bitcoin afecta en gran medida al medioambiente.
¿Por qué motivo hay gobiernos que aceptan a Bitcoin?
Aunque esta criptomoneda tiene varios riesgos, hay una cantidad de países que han adoptado a Bitcoin. Por ejemplo, El Salvador ha sido la primera nación que declaró públicamente que esta moneda digital tendrá curso legal, lo que le facilita a los usuarios el emplearla para adquirir bienes o servicios, pagar impuestos, etc.
Se trata de una medida que, a pesar de ser controvertida, está fundamentada en la idea de que BTC es una herramienta para acelerar la inclusión financiera, brindando a miles de usuarios sin acceso a un banco tradicional la posibilidad de ser parte del ecosistema financiero global.
En países donde las tasas de inflación son altas y sus economías inestables, Bitcoin surge como una solución más atractiva comparada con la moneda local. El suministro de esta criptomoneda está limitado a 21 millones máximo, haciendo que la reserva de valor pueda resistir la devaluación.
Al adoptar BTC, los países pueden posicionarse en materia de renovación digital. También sirve para atraer a empresas e inversores tecnológicos, logrando más fuentes de empleo en el sector digital.
Más puntos a favor de Bitcoin para algunos gobiernos
Para algunos gobiernos, Bitcoin es una herramienta para ser independiente económicamente. Pues, como es una red descentralizada, las naciones más pequeñas o con economías inferiores pueden ser parte de sistemas financieros que no son dominados por potencias mundiales.
En otras palabras, cada país tiene la posibilidad de hacer operaciones financieras sin la necesidad de intermediarios que pueden imponer restricciones o multas. Por ejemplo, Bitcoin puede ser una solución para los gobiernos que quieren realizar operaciones comerciales sin tener que fijar al dólar de Estados Unidos como moneda de reserva.
Otra característica a favor de esta criptomoneda es que permite a los usuarios recibir remesas del extranjero de forma rápida y con bajas comisiones. Dentro de un contexto donde millones de personas viajan a otros países para trabajar, tener una forma de enviar dinero a sus familiares sin intermediarios es una ventaja importante.
En general, los distintos enfoques de los gobiernos con respecto a la adopción de Bitcoin dejan claro que es un tema complejo. No hay una sola solución que se pueda implementar en todo el mundo.
Por ello, mientras algunos países prefieren restringir el uso de las criptomonedas, otros apoyan esta iniciativa para comerciar sin intermediarios. Asimismo, un tercer grupo prefiere crear regulaciones para evitar la utilización ilegal de las monedas virtuales.

























