Este viernes se dio a conocer la lamentablemente muerte de Erick Vicente, el chofer de microbús que eligió salvar vidas en la explosión del puente de La Concordia, en Iztapalapa, CDMX.
El pasado 10 de septiembre, una pipa con más de 49 mil litros de gas LP volcó en esta transitada zona. De esta forma, provocando una explosión que dejó hasta el día de hoy 26 personas fallecidas. A su vez, entre las historias de aquel negro día, la de Erick se convirtió en un símbolo de valentía.
A sus 33 años, Erick conducía un microbús de la Ruta 14 cuando detectó la fuga de gas. Detuvo la unidad, abrió las puertas y pidió a los pasajeros evacuar. Algunos quedaron paralizados por el miedo, por lo que él volvió a ingresar para ayudarlos. En ese instante, la pipa explotó, envolviendo la zona en llamas.
Explosión en Iztapalapa: muere chofer de microbús que salvó vidas
Su acción permitió que varias personas escaparan, pero él sufrió quemaduras en todo el cuerpo. Fue trasladado al Hospital General Rubén Leñero, donde se confirmó su identidad gracias a un tatuaje de rosario en la mano izquierda.
—Durante todos estos días—, su familia y compañeros de oficio lo buscaron en distintos hospitales; aunque los médicos mantuvieron un diagnóstico reservado, su hermano Daniel compartió —momentos de esperanza— al señalar que hubo leves mejorías.
“Mi hermano se dio cuenta de que iba a explotar el micro y decidió salvar a otras personas. Ahora lucha por su propia vida”, declaró.
Finalmente, tras nueve días de resistencia, Erick falleció el viernes 19 de septiembre de 2025. Su historia quedó como ejemplo de entrega y heroísmo en medio de la tragedia.

























