Jalen Carter no arrancó la temporada, como imaginaba, sino con una multa. El defensivo de los Philadelphia Eagles fue multado con 57 mil 222 dólares por la NFL, luego de escupir al quarterback de los Cowboys, Dak Prescott, apenas segundos después del inicio del juego del jueves. La liga decidió no imponerle más castigos. Carter se libró de otra suspensión y, pese a la polémica, estará disponible este domingo cuando los Eagles se midan ante los Chiefs en la revancha del Super Bowl.
Carter fue expulsado en la victoria de Filadelfia por 24-20 sin alcanzar a disputar ni una sola jugada. En el vestidor de los Eagles se analiza si podría haber una sanción interna, desde dejarlo en la banca en la primera jugada hasta algo más severo. La NFL explicó que su sanción cuenta como suspensión de un partido ya cumplido, pues no jugó contra Dallas. Ese detalle marca precedente: escupir a un rival costará al menos un juego fuera. Jalen Carter, por su parte, no apelará la multa.
“Voy a mantener todo lo que hago con él en privado, independientemente de si lo ven el domingo o no”, señaló el lunes el entrenador en jefe de los Eagles, Nick Sirianni.
“Todo, cada conversación, ya sea una conversación personal, un asunto disciplinario, todas esas cosas siempre se manejarán en privado. Simplemente creo que esa es la manera de llevar a cabo los asuntos del equipo”.
El jugador reconoció su error y se disculpó con su equipo y con la afición. Casos anteriores habían derivado solo en multas, pero nunca en suspensiones.
La acción de Carter que encendió todo
El incidente ocurrió segundos después de que Filadelfia izara su segundo estandarte de Super Bowl. Carter recibió una sanción por conducta antideportiva incluso antes del primer snap, justo cuando los entrenadores atendían una lesión en el kickoff.
Carter se acercó a Prescott, que estaba en el grupo de su equipo, y escupió en dirección al mariscal de campo desde varios metros. Ambos intercambiaron palabras y, acto seguido, Carter terminó escupiéndole directamente en la camiseta. Prescott levantó la mano, avisó al árbitro y la bandera voló de inmediato. La NFL ya había advertido que este año se enfocaría en reforzar el espíritu deportivo, así que la decisión fue clara.
“Fue un error que ocurrió de mi parte. No volverá a suceder”, dijo Carter después del juego. “Me siento mal solo por mis compañeros de equipo y los fanáticos allá afuera. Lo estoy haciendo por ellos. También lo estoy haciendo por mi familia. Pero los fanáticos, ellos mostraron el mayor amor”.
Prescott, por su parte, negó cualquier intención. Explicó que su gesto fue habitual en los partidos.
Prescott dijo que Carter preguntó: “¿Estás tratando de escupirme?”
“No escupiría a alguien. Definitivamente no estoy tratando de escupirte. Estamos a punto de jugar un juego”, aclaró el quarterback.

























