Julieta Norma Fierro Gossman nació en la Ciudad de México en 1948. Desde muy joven se sintió atraída por los misterios del universo. Su curiosidad la llevó a estudiar Física en la UNAM, donde comenzó una relación con la astronomía que se extendió por más de cinco décadas. Para ella, México siempre fue un país adelantado en este campo. Lo resumía con una frase contundente:
“El calendario se basa en la astronomía: las noches, las épocas de lluvias, era muy preciso”.
Julieta Fierro: Una carrera dedicada a la ciencia
La doctora Julieta Fierro fue Investigadora Titular del Instituto de Astronomía de la UNAM. Además, ocupaba la Silla XXV de la Academia Mexicana de la Lengua y pertenecía al Sistema Nacional de Investigadores en el máximo nivel.
No se limitó a un solo espacio —aunque su pasión principal era la divulgación científica—. Colaboró en museos, escribió libros y artículos. Además, participó en radio y televisión, y dio conferencias que acercaron la ciencia a miles de personas.
Premios y reconocimientos
A lo largo de su trayectoria, Julieta Fierro recibió importantes distinciones:
- Premio Kalinga de la UNESCO.
- Premio de la Academia de Ciencias del Mundo.
- Premio Mario Molina.
- Cuatro doctorados honoris causa.
- Miembro honorario de la Academia Americana de Artes y Ciencias.
- Liderazgo y aportaciones
De marzo del 2000 a enero del 2004, Julieta Fierro, fue directora de Divulgación de la Ciencia en la UNAM. También ocupó cargos internacionales, como vicepresidenta y presidenta de la Comisión de Educación de la Unión Astronómica Internacional. Presidió la Academia Mexicana de Profesores de Ciencias Naturales y la Asociación Mexicana de Museos de Ciencia y Tecnología. Además, formó parte de la mesa directiva de la Sociedad Astronómica del Pacífico.
Escritora incansable
En su carrera publicó cerca de 40 libros, de los cuales 23 fueron dedicados a la divulgación científica. Incluso durante la pandemia mantuvo su misión: compartió actividades educativas que ayudaron a sobrellevar la cuarentena. Queda grabado el legado de Julieta Fierro, no solo en la ciencia, sino en la forma cercana y apasionada con la que enseñó que el universo está al alcance de todos.

























