Asesinaron a Bernardo Bravo, presidente citrícola de Michoacán. La Fiscalía General del Estado confirmó el asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán. Uno de los principales representantes del gremio limonero en la región.
De acuerdo con los primeros reportes, Bravo Manríquez fue localizado sin vida dentro de su vehículo. En el camino que conduce a la comunidad de Los Tepetates.
Asimismo, el pasado fin de semana, el dirigente había convocado a los productores de limón a reunirse este lunes en el Tianguis Limonero para impedir la llegada de “coyotes” que pretendían imponer el precio de la fruta.
Asesinaron a Bernardo Bravo en Michoacán, líder limonero que alzó la voz
A través de su cuenta oficial de Facebook, el Gobierno Municipal de Apatzingán lamentó y condenó el homicidio, al tiempo que pidió justicia por el hecho.
“El Gobierno Municipal de Apatzingán lamenta profundamente los hechos de violencia ocurridos al ciudadano y empresario del Valle de Apatzingán, Bernardo Bravo Manríquez. Nos solidarizamos con él, con su familia y con todas las personas que día a día trabajan con esfuerzo y esperanza por el desarrollo de nuestra tierra”, mencionó la autoridad local.
¿Quién fue Bernardo Bravo?
Bernardo Bravo era un referente del sector citrícola michoacano, al frente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán (ACVA) y vinculado también al Sistema Producto Limón Mexicano.
Impulsó la producción, el empaque y la comercialización del limón en Apatzingán y la región de Tierra Caliente. Además de alzar la voz contra la violencia y las amenazas que enfrentan los productores. En una de sus declaraciones más recordadas, advirtió:
“Nos tienen de rodillas”,
Refiriéndose a la presión y amenazas constantes del crimen organizado sobre los citricultores de la zona.

Además, en el mes de febrero del año 2025, cerró temporalmente las oficinas del Tianguis Limonero de Apatzingán tras recibir amenazas y pidió mayor seguridad al gobierno estatal y federal.
De igual manera, señaló que muchos productores evitaban denunciar amenazas por miedo a represalias. Hoy, su asesinato apaga una de las voces más firmes en la defensa de los limoneros de Michoacán.

























