Cáncer de mama: Tamaulipas por encima de la media nacional. En el estado de Tamaulipas, por cada 100 mil mujeres mayores de 20 años de edad, 21 mueren a causa del cáncer de mama.
Los datos posicionan a Tamaulipas por encima de la media de la nación en casos de cáncer de mama. Lo que significa una urgencia dentro del estado a fortalecer las estrategias de detección y atención temprana del cáncer de mama.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) menciona que el estado de Tamaulipas ocupa el lugar número 12 dentro del país en defunciones por cáncer de mama entre mujeres adultas. Este dato enciende una alerta para las autoridades sanitarias estatales y federales.
Tamaulipas registra una tasa de muertes por cáncer de mama superior al promedio nacional
Así mismo, el INEGI señaló que, en el año de 2024, la tasa de mortalidad nacional por cáncer de mama fue de 18.7 muertes por cada 100 mil mujeres de 20 años o más.
Mientras que en el estado de Tamaulipas la cifra subió a 21 muertes de mujeres por la enfermedad, superando el promedio nacional.
El cáncer de mama es la principal causa de muerte entre los tumores malignos en México, y el 99.2% de estos decesos corresponde a mujeres, según el informe del INEGI.

Este tipo de cáncer se produce cuando las células del tejido mamario se alteran y empiezan a multiplicarse sin control. Formando tumores que, si no se detectan y tratan a tiempo, pueden propagarse a otras partes del cuerpo y resultar fatales.
Las cifras fueron presentadas en el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama. Con el principal objetivo de sensibilizar a la población de la nación sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano para reducir la tasa de mortalidad.
Con estas cifras otorgadas por el INEGI, se destaca que la posición del estado de Tamaulipas por encima de la media nacional. Debe ser un llamado urgente para reforzar las campañas de salud.
Asi como ampliar la cobertura de mastografías y garantizar el acceso a tratamientos oportunos para salvar vidas.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























