A escasos minutos de Ciudad Victoria, el ejido La Libertad se llena de naranja gracias al cempasúchil, cultivo que Don Francisco Estrada cuida desde hace más de treinta años.
Entre los campos coloridos, Don Francisco celebra con entusiasmo la nueva temporada de cempasúchil. Una flor que ha cuidado con esfuerzo y dedicación, convirtiéndose en un símbolo local.
“Ya empecé el viernes pasado, y estamos listos: los mejores precios y la mejor flor con el característico color anaranjado que anuncia la cercanía del Día de Muertos”.
Frente a los retos financieros y los altos costos del cempasúchil en ejido La Libertad en Victoria, su vínculo con la tierra permanece fuerte.
“A veces nos queremos rajar, pero no, le echamos ganas. Gracias a Dios la lluvia nos favoreció bastante, por eso la flor alcanzó casi los dos metros”.
El terreno provee sustento y se ha transformado en un atractivo natural que recibe a familias, fotógrafos y visitantes deseosos de capturar la belleza del lugar.
“Aquí vienen catrinas, quinceañeras, novias, todos quieren su foto con este fondo tan bonito”.
Por su parte, los visitantes valoran la cercanía y el encanto del sitio.
“Venimos de Ciudad Victoria con la familia por flor y por las fotos. Es un paisaje bellísimo y la flor de muy buena calidad”, compartió una visitante.
El ejido La Libertad, a pocos minutos de Ciudad Victoria y al pie de la sierra, se destaca por su tradición, esfuerzo y paisajes naturales.
“Todo esto lo hacemos con amor”, concluyó Don Francisco. Está agradecido por la generosidad de la tierra y por el reconocimiento de quienes cada año visitan este auténtico paraíso de flores y tradición.
Por Jordan Espinosa
Quizás te interese: Museo Tamux de Ciudad Victoria, Tamaulipas, cerrará el año con grandes eventos y sorpresas familiares

























