Cirugías de adolescentes en México generan preocupación médica. El lamentable caso de Paloma Nicole Arellano, una adolescente de 14 años que falleció tras presuntas complicaciones derivadas de una cirugía estética realizada el 20 de septiembre en Durango, volvió a poner sobre la mesa un tema delicado que está ganando popularidad en México:
las operaciones estéticas en niños y niñas. Actualmente, la ley no establece una edad mínima para poder practicar una operación, lo que deja un vacío legal.
La Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) menciona que México ocupó, en el año 2020, el octavo lugar mundial en cirugías de aumento de busto en menores de 18 años.
Aunque estas intervenciones han disminuido en el mundo. Las mujeres de entre 18 y 35 años siguen siendo el grupo más frecuente en someterse a ellas.
Especialistas advierten sobre los riesgos y vacíos legales en cirugías estéticas adolescentes en México
Los expertos en la materia de salud advierten que operar a adolescentes conlleva mayores riesgos, ya que sus cuerpos aún están en un desarrollo y cambio constante.
“Una vez colocados los injertos, se recomienda retirarlos o reemplazarlos después de 10 años para evitar roturas o contracturas capsulares. A menor edad, mayores recambios de implantes”, explica Óscar Gustavo Díaz Moya, especialista en cirugía plástica y reconstructiva por la UNAM.
Cada nueva cirugía aumenta la posibilidad de infecciones, sangrados o pérdida de sensibilidad. Además, si el cuerpo rechaza los implantes, puede presentarse el síndrome de ASIA.
Una reacción inmunológica con síntomas como “dolores musculares, cefaleas, náuseas, insomnio o, por el contrario, hipersomnia”. De igual manera, advierte sobre un tipo de cáncer vinculado a los implantes:
“El linfoma anaplásico de células gigantes es un tipo de cáncer asociado a la presencia de implantes por periodos prolongados de tiempo; si te operas más joven, el tiempo de exposición será mayor”.
Por su parte, Roberto Miguel Damián Negrete, especialista en cirugía pediátrica por la Universidad de Guadalajara, considera que las operaciones estéticas en menores no deberían realizarse bajo ninguna circunstancia.
Además, ambos médicos subrayan la importancia de una evaluación psicológica previa. Considerando que los estándares de belleza o el bullying pueden provocar trastornos como la dismorfia corporal.
El pediatra y abogado Eduardo Almanza Madariaga, de la UNAM, explica que la falta de una prohibición explícita genera interpretaciones permisivas sobre las cirugías en México:
“El problema es que, al no existir una prohibición explícita, el vacío legal se interpreta como permiso: si no está prohibido, entonces está permitido”.
En México, la Ley General de Salud, en su artículo 272 Bis, menciona y exige que todo procedimiento médico-quirúrgico sea realizado por un especialista. El cual debe ser certificado en un establecimiento con licencia sanitaria.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que la vigilancia y el cumplimiento de esta norma son insuficientes, sobre todo cuando se trata de menores.
Mauricio Sarmiento, abogado por la UNAM y médico por la Universidad Anáhuac, explica que los menores no pueden firmar un consentimiento:
“Con la firma de uno es suficiente, a menos que el otro haya manifestado formalmente su oposición”, menciona.

Expertos coinciden en la urgencia de reforzar la regulación médica para adolescentes
Damián Negrete aclara que la autorización para realizar la cirugía plástica corresponde solamente a quien ejerza la patria potestad y, si los padres están casados, ambos deben aceptar y firmar. Por el contrario, si existe un caso de separación, lo debe hacer el tutor legal.
Sarmiento destaca la importancia del interés superior del menor y su madurez emocional, aunque reconoce que “no existe una forma regulada de evaluar esa madurez”.
Afirma que la cirugía estética en el territorio mexicano “tiene uno de los marcos regulatorios más completos”. Pero lamenta que el mismo no se aplique correctamente:
“O quien opera no tiene credenciales, o el lugar donde se realiza es deficiente”, asegura el especialista.
El abogado Ricardo Juanes, especialista en derecho comparado por la Universidad de Nueva York (NYU), también coincide en que el problema no radica en la falta de leyes. Sino en la falta de vigilancia y sanciones ante las malas prácticas.
Damián Negrete añade que se requieren normas específicas para los menores:
“Debemos tener normas específicas para los menores, porque están desprotegidos en muchos rubros, no solo en lo estético, también en cirugías como las bariátricas”.
El especialista enfatiza que “única y exclusivamente los cirujanos pediátricos deben operar a este grupo”, mencionó sobre el tema.
En respuesta a este caso, el Senado y algunos congresos locales ya analizan prohibir las cirugías estéticas en menores de edad. Para Almanza, más que nuevas leyes, lo esencial es cumplir los protocolos médicos y las normas oficiales:
“Una ley no va a impedir que un paciente se muera, pero seguir los protocolos médicos y las normas oficiales sí puede salvar vidas”, considera el especialista.

























