Las inundaciones del pasado 11 de octubre habrían dejado una huella importante en el territorio mexicano, afectando cerca de 8 mil 932 hectáreas en cuatro zonas: Poza Rica, Álamo-Tuxpan y Cazones de Herrera, en Veracruz, así como Nuevo Necaxa, en Puebla. Así lo señala una evaluación preliminar del servicio de cartografía de emergencia del programa Copernicus de la Unión Europea.
Según el informe, elaborado con imágenes satelitales. El impacto habría alcanzado a unas 22 mil 080 personas. Además de 216 hectáreas de asentamientos urbanos, 2 mil 114 edificaciones y 162 kilómetros de caminos.
El Gobierno de México solicitó el apoyo del Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (CEMS, por sus siglas en inglés), que el 13 de octubre activó la elaboración de Cartografía Rápida a Demanda para las zonas más afectadas.

Inundaciones dejan 8 mil 932 hectáreas en Veracruz y Puebla
Los mapas elaborados por el CEMS marcan como “posiblemente destruidos” 17 puntos en Nuevo Necaxa y tres en Poza Rica. También identifican numerosos sitios dañados en Poza Rica y un área posiblemente afectada en el margen derecho del río Cazones.
El informe detalla que el área más golpeada fue Álamo-Tuxpan, donde se estiman 7 mil 899 hectáreas y 11 mil 100 personas potencialmente afectadas. Le sigue Poza Rica, con 603 hectáreas y 7 mil 200 personas.
De la superficie dañada, el 66.8 por ciento corresponde a “áreas agrícolas heterogéneas”, el 13.9 por ciento a bosques y el 9.8 por ciento a humedales.
En Poza Rica se registraron daños en una pista aérea, un helipuerto y 2 mil 028 edificaciones. Mientras tanto, en Álamo-Tuxpan se estiman cerca de 130 kilómetros de caminos afectados.

























