Se alzó la voz por los productores de carbón vegetal en Tamaulipas. Es momento de reconocer su trabajo y pagarles justamente. Pues los intermediarios se quedan con la mayor parte de las ganancias. Así lo explico el gobernador Américo Villarreal Anaya. Urge reorganizar las cadenas de valor. Para que los beneficios lleguen directamente a quienes transforman con sus manos los recursos naturales del estado. Así lo señaló el gobernador.
“¿Saben a cuánto les pagan a los carboneros el kilo de carbón? A dos pesos con sesenta, o tres pesos, mientras que en el comercio se vende en setenta. No es justo. Hay que acotar a los intermediarios para que el beneficio llegue al productor primario”, enfatizó el gobernador.
Desde su administración se han impulsado proyectos forestales y de exportación con valor agregado. Buscando frenar los abusos históricos en el campo tamaulipeco y fortalecer las economías rurales. Así lo recordó Villarreal.
“Este gobierno se ha encaminado desde un principio a ver las fortalezas de nuestra entidad y desarrollar el bienestar de los que menos tienen, de los que han sido menos favorecidos”.

El objetivo es construir una cadena productiva más justa y transparente. Donde los pequeños productores de carbón en Tamaulipas, y sus familias reciban ingresos dignos. Sin que tengan que depender de intermediarios que distorsionan el mercado. Tamaulipas tiene un gran potencial en recursos naturales y energéticos. Lo que abre la puerta a proyectos sustentables que generen empleo y desarrollo. Así lo resaltó el gobernador.
“Tenemos un estado con enormes capacidades: agrícolas, pecuarias, forestales y energéticas. Lo que buscamos es que esas vocaciones se traduzcan en bienestar social, no en desigualdad”.
Reiteró que su gobierno continuará fortaleciendo la colaboración con la federación, el sector productivo y las universidades. Para crear proyectos integrales que den valor a la producción local.
“En Tamaulipas estamos haciendo historia. Queremos que la transformación llegue al campo, a la sierra, al productor que por generaciones ha vivido del carbón y merece un trato justo”.
Por Jordan Espinosa

























