La bancada de Morena en el Congreso de Tamaulipas ha dado a conocer una reforma integral destinada a proteger a los maestros y al personal educativo ante el aumento en el número de agresiones dentro de las instituciones educativas. Dicha propuesta incluye modificaciones en la Constitución local, el Código Penal y la Ley de Educación del Estado.
Según la diputada Blanca Aurelia Anzaldúa Nájera, quien lideró la iniciativa, las familias tendrán que asumir responsabilidad si los menores cometen actos como calumnias, difamación, agresión física o privación ilegal de la libertad contra los docentes o trabajadores escolares.
“Es urgente frenar las agresiones hacia el magisterio; no podemos permitir que los maestros sigan siendo víctimas dentro de su propio centro de trabajo”, mencionó la legisladora al presentar el proyecto ante el pleno.
Asimismo, Anzaldúa Nájera —destacó— que los casos de violencia contra los docentes han ido a la alta. Esto, de manera alarmante en varias escuelas de la entidad tamaulipeca. En este sentido, hizo un llamado al Estado para implementar sanciones más estrictas y protocolos preventivos. Los cuales a su vez, garanticen la seguridad del personal educativo.
Las reformas buscan incluir en la Constitución la protección explícita de la seguridad física y emocional de los docentes, directivos y personal de apoyo; además, se propone establecer la corresponsabilidad de las familias y autoridades escolares. Ante cualquier situación de riesgo o agresión.
Propuesta de reformas en Tamaulipas busca proteger a maestros y personal educativo de agresiones
La propuesta también plantea la creación de mecanismos legales y psicológicos de atención, defensa y reparación integral para los trabajadores de la educación que sean víctimas. En lo que refiere a actos violentos o difamatorios en el ámbito escolar.
Finalmente, la bancada de Morena —propone— tipificar agravantes y sanciones administrativas y penales específicas cuando las agresiones o extorsiones afecten al personal docente. Todo esto, con el objetivo de restaurar la autoridad del magisterio y reforzar el respeto a la labor educativa.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























