Aunque lo que más se ve de un futbolista es lo que hace en la cancha, detrás de cada jugada hay mucho más. Santiago Mele, portero del Monterrey, habló sobre la relevancia de la salud mental en el fútbol y el apoyo familiar que lo ha acompañado a lo largo de su carrera.
El uruguayo compartió con CANCHA parte de su recorrido por distintos países —Turquía, España, Argentina y Colombia—, donde dijo haber aprendido mucho, sobre todo después de un episodio que marcó su vida: una lesión en 2021, cuando se fracturó un dedo tras golpear el arco en un momento de frustración.
“En la vida hay procesos, he pasado por varios, tuve una etapa muy interesante en Turquía, mucha madurez para mí, volver a jugar en Plaza Colonia, volver a conectarme con la esencia, el disfrute. Soy creyente en Dios, sentí que obró mucho en mí, me ayudó a tomar conciencia de muchas cosas, ser consciente de lo importante de la salud mental, estar bien rodeado, tener una familia que te respalda, priorizar los afectos y las cosas duraderas en la vida. Fue un momento que me sirvió, una lesión que me ayudó a poner las cosas en orden”.

Esa experiencia, dice, le cambió el rumbo con respecto a la salud mental en el fútbol. Desde entonces, Mele decidió incluir la psicología en su rutina diaria, convencido de que la mente también se entrena. Con madurez y una visión más humana, Santiago Mele demuestra que detrás de los guantes también hay un hombre que busca equilibrio, fe y bienestar.
“Estoy estudiando algo relacionado con psicología del deporte, ‘coaching’, pero a la vez vengo hace muchos años trabajando con psicólogos y sé que para el futbolista profesional y especialmente el arquero es una parte fundamental del entrenamiento, le doy mucha importancia. Entrenar la mente me parece fundamental para ser consciente de que no eres sólo un jugador, eres una persona con intereses, familia, amigos, me ha ayudado a explorar esas facetas que a veces cuando estás muy metido en la burbuja del futbol, no te permites explorar”.

























