Después de una larga sesión que se extendió por casi cuatro horas, el Senado de la República aprobó la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2026, con ingresos estimados en 10.1 billones de pesos; la votación cerró con 79 votos a favor de Morena, Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM), y 37 en contra del Partido Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC). El documento fue turnado al Ejecutivo federal para su promulgación sin modificaciones.
Desde lado de la oposición, —varios— legisladores expresaron su preocupación por el incremento de la deuda pública. Los senadores del PAN, Ricardo Anaya y Mayuli Martínez, junto con Claudia Anaya del PRI, advirtieron que el endeudamiento podría ascender a 20 billones de pesos en 2026.
Ricardo Anaya destacó que:
“En sólo siete años ustedes lograron duplicar una deuda que había tardado 200 años en acumularse. Es como si una persona sacó una tarjeta de crédito, llegó el límite de la tarjeta y pidió otra tarjeta para pagar los intereses de la anterior. De ese es el tamaño de su irresponsabilidad. De continuar por esta ruta van a quebrar al país.”
El panista recordó que, de 1824 a 2018, México acumuló 10.55 billones de deuda. Y que en los últimos gobiernos se habría sumado una cifra similar en apenas siete años.
Senado aprueba Ley de Ingresos de la Federación 2026; advierte oposición por mayores pagos de intereses
Por su parte, Claudia Anaya señaló que si el aumento de la deuda no viene acompañado de crecimiento económico, el país enfrentará mayores pagos de intereses.
“Para este sexenio no estamos creciendo a la meta proyectada, por tanto, para alcanzar consolidación fiscal, o se tiene que recaudar más o se tiene que bajar al gasto, pero si no pagamos lo que debemos nos van a subir los intereses de la deuda; es decir, vamos a estar pagando más de costo financiero de la deuda.”
Desde la bancada del PVEM, Waldo Fernández a su vez, —defendió— la medida al asegurar que:
“El endeudamiento neto interno proyectado es una decisión responsable y estratégica, diseñada para atender las necesidades del gobierno federal sin poner en riesgo la estabilidad social.”
La Ley de Ingresos proyecta que el país obtendrá más de cinco billones 838 mil millones de pesos por recaudación. Además de ingresos por cuotas de seguridad social, derechos, productos y aportaciones. También autoriza al Ejecutivo a contratar deuda interna por hasta 1.7 billones de pesos, con un precio estimado de 19.3 pesos por dólar y 54.9 dólares por barril de petróleo.
El Senado también aprobó que la Ciudad de México pueda contratar deuda por 3 mil 500 millones de pesos para obras públicas.
Por otro lado, —en el marco de la Copa del Mundo a celebrarse en México—, se estableció la exención de ciertas cargas tributarias para quienes participen en la organización y desarrollo del evento, medida que generó críticas desde la oposición. Luis Donaldo Colosio, senador de Movimiento Ciudadano, señaló:
“Se renuncia ingresos que podrían apoyar en salud, en educación, en infraestructura crítica al tiempo en que se aprieta a las empresas que sostienen la economía cotidiana. Eso es absurdo, o al menos estamos haciendo las cosas al revés.”
Para finalizar, el presidente de la Comisión de Hacienda, Miguel Ángel Yunes Márquez, aseguró que:
“Se trata, en suma, de una política pública que no sólo recauda, sino que redistribuye con sentido social, eficiencia y visión de futuro.”

























