Este martes lo volvió a hacer, Isaac del Toro en el Mundial de Kigali. En el Tre Valli Varesine, el mexicano trabajó hombro a hombro con su líder del UAE Team Emirates, Tadej Pogacar a conquistar el título de ruta. El cual se llevó la victoria mientras él cruzó la meta en el octavo lugar.
El equipo emiratí rodó en perfecta sincronía durante los 200.3 kilómetros del recorrido. Supieron cuándo apretar, cuándo controlar y —sobre todo— cuándo atacar. Así, Tadej Pogacar, firmó su triunfo número 107 y el 91 para la escuadra en lo que va del año.
A unos 45 kilómetros de la meta, el UAE lanzó su ofensiva con Rafal Majka, Del Toro y Pogacar al frente. El golpe final llegó 15 kilómetros después, cuando el mexicano y el esloveno se despegaron del grupo —aunque seguidos muy de cerca por los franceses Léo Bisiaux y Víctor Lafay—.
Unos kilómetros más adelante, alcanzaron a Egan Bernal y otros tres fugados que habían liderado más de 40 kilómetros. A partir de ahí, Tadej Pogacar tomó el control y se lanzó solo hacia la gloria cuando restaban 22 kilómetros. Del Toro, fiel a las órdenes del equipo, no lo siguió. Se quedó atrás conteniendo ataques de varios rivales, protegiendo así la victoria de su compañero antes de ser absorbido por el pelotón.

El inicio de la carrera también tuvo su historia. Dos italianos y un estadounidense se escaparon apenas arrancada la prueba, y poco después se les sumaron otros dos corredores locales. Llegaron a sacar hasta tres minutos y diez segundos —aunque ninguno pertenecía al UAE Emirates—.
El triunfo fue especial para Tadej Pogacar, quien ya había ganado esta prueba en 2022 y cumplió su promesa de regresar. Después de que la edición anterior fuera suspendida por mal clima. Ahora, Del Toro tiene una nueva cita. Este jueves participará en el Gran Piemonte, una clásica de un solo día que promete otro gran reto en su calendario europeo.

























