Ricardo Anaya, senador del Partido Acción Nacional (PAN), —expresó— su escepticismo sobre el despliegue de 10 mil soldados en Michoacán. Esto, al asegurar que esta medida no representa una solución duradera mientras el partido Morena mantenga sus vínculos con el crimen organizado.
“Enviar 10 mil soldados puede ayudar temporalmente; pero no es una solución de fondo. Ya lo hemos visto antes: mandan tropas, bajan momentáneamente los delitos, y cuando se van, la violencia regresa”, dijo el también excandidato presidencial.
—Igualmente—, el coordinador de la bancada del PAN en el Senado señaló que los despliegues militares solo serán efectivos si se rompe el vínculo entre Morena y el crimen organizado. Y, si se implementa una estrategia nacional real de seguridad y justicia.
“Si no hay una estrategia integral, los despliegues militares solo serán operativos mediáticos, no soluciones sostenibles”, añadió.
Anaya sobre el envío de soldados a Michoacán: el problema de fondo es doble
Aunque el Gobierno federal presentó el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, Anaya valoró positivamente el anuncio de apoyos para el estado, pero recalcó que el problema no es exclusivo de Michoacán, sino que afecta a todo el país.
“La violencia, la extorsión y el miedo se han extendido por todo México. El problema de fondo es doble: por un lado, el maquillaje de las cifras, y por el otro, los vínculos de Morena con el crimen organizado”, subrayó.
Anaya también criticó la manipulación de los datos oficiales:
“Si sumamos los homicidios dolosos, las desapariciones y otros delitos contra la vida y la integridad corporal, los números muestran que estamos incluso peor que en el sexenio anterior. Mientras Morena no rompa sus vínculos con el crimen organizado, el problema no se resolverá. No se puede construir paz si se protege a quienes la destruyen”, destacó.
En relación a los 57 mil millones de pesos anunciados para procurar la pacificación de Michoacán. El senador panista señaló que el monto incluye programas sociales que ya se entregan, lo que lo convierte en una “simulación contable” para aparentar resultados.
“Es una simulación más para mostrar una fachada de resultados. México necesita verdad, justicia y resultados reales. No propaganda disfrazada de política pública”, finalizó.


























